Camboya: Hun Sen niega haber dado un golpe de Estado
Terminante: mientras continúan los disturbios, el premier desmintió las acusaciones del destituido príncipe Ranariddh.
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PHNOM PENH, 10 (AFP).- Combates de artillería se reanudaron hoy en el norte de Camboya entre las facciones rivales de los dos co-primeros ministros, mientras aumentaban temores de represalias de parte del segundo primer ministro, Hun Sen, quien destituyó al príncipe Norodom Ranariddh, y la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean) decidía suspender la adhesión de Phnom Penh a ese foro.
Disparos de artillería se registraron en la norteña ciudad de Siem Reap, con bombardeos lanzados desde posiciones distantes a 15 km al noroeste de la ciudad, controladas por tropas leales a Hun Sen.
Aunque gobernada por un responsable del partido monárquico de Ranariddh, el Funcinpec, la ciudad estaba bajo control del Partido del Pueblo Camboyano (PPC, ex comunista), de Hun Sen.
"La gente está muy nerviosa y asustada", dijo en Phnom Penh un alto responsable que se había comunicado por radio con Siem Reap.
Hun Sen controlaba hoy la capital camboyana, después de un fin de semana de combates que se acentuaron el viernes último, cuando el príncipe abandonó el país con destino a Francia. Sin embargo, seguía insistiendo en que los incidentes sangrientos no son un golpe de Estado.
"¿Es un golpe de Estado cuando la Constitución no es modificada... el rey es intocable, la asamblea nacional sigue sus trabajos y también el gobierno?", se preguntó Hun Sen y advirtió, asimismo, que no toleraría intromisiones.
En tanto, en Nueva York, el príncipe Ranariddh tenía previsto reunirse con el secretario general de la UN, Kofi Annan, esperando obtener que esa organización condene lo que él ha calificado de golpe de Estado. Sin embargo, Hun Sen dijo que si el príncipe quiere volver a Camboya "puede" hacerlo y "enfrentar un tribunal y a su propio partido".
Temor de los monárquicos
Mientras un responsable del Funcinpec anticipaba que se estaba preparando para ocupar el lugar del príncipe depuesto, numerosos dirigentes monárquicos indicaron que ahora temen por su vida, a pesar de las garantías brindadas por Hun Sen acerca de que no existe persecución política.
"Hun Sen y su PPC han lanzado una cacería. Quieren borrar todo apoyo al príncipe Ranariddh", indicó un responsable del Funcinpec, quien requirió conservar el anonimato.
El miércoles último, unos 10 miembros de la familia real escaparon de la ciudad. Por lo menos cinco miembros del Parlamento, críticos del régimen de Hun Sen, también intentaron hoy abandonar el país. Entre ellos figuraba Ahmad Yahya, un dirigente de la cúpula del Funcinpec.
Condena internacional
En señal del creciente descontento generado por la actitud de Hun Sen en la comunidad internacional, Alemania suspendió la ayuda financiera y técnica a Camboya. El propio Hun Sen anuló una reunión prevista para la tarde de hoy con diplomáticos extranjeros.
A pesar de la calma que reinaba en la capital, la embajada de los Estados Unidos se preparaba para evacuar a 1200 ciudadanos norteamericanos. Mañana serán evacuados unos 600 australianos y cientos de canadienses.
Más de 2000 extranjeros fueron evacuados hasta el momento en decenas de aviones hacia países vecinos.
En tanto, una reunión de emergencia de los cancilleres de la Asean llevada a cabo en Kuala Lumpur resolvió diferir el ingreso de Camboya al foro que hasta ahora integran Brunei, Indonesia, Malasia, Filipinas, Singapur, Tailandia y Vietnam.
En una declaración, los ministros de la Asean indican que mantienen su compromiso de "no interferencia", pero deciden que "a la luz de las desafortunadas circunstancias que han resultado del uso de la fuerza, es prudente postergar la admisión de Camboya a la Asean para una fecha posterior".
Por su parte, el coministro de Defensa, Tea Chamrath, indicó que seguía respetando al príncipe Ranariddh como su "jefe", pero que estaba dispuesto a sucederle al frente del Funcinpec para el futuro del país .


