
Capturan a "el Grande", uno de los narcos más buscados de México
Sergio Villarreal Barragán es uno de los cabecillas del cartel de los hermanos Beltrán Leyva
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CIUDAD DE MEXICO.- En un nuevo resonante golpe a los cabecillas del narcotráfico en México, infantes de marina mexicanos detuvieron ayer a Sergio Villarreal Barragán, alias "el Grande", uno de los presuntos capos del cartel de los hermanos Beltrán Leyva y uno de los criminales más buscados del país.
Un funcionario de la Secretaría de Marina, que pidió guardar el anonimato, informó que "el Grande" fue capturado en el estado central de Puebla y anoche era trasladado a la Ciudad de México.
El capo fue capturado junto con dos supuestos cómplices no identificados en una operación en la que no opuso resistencia ni se disparó "un solo tiro", en la urbanización Puerta de Hierro, añadió el vocero.
Anoche se esperaba que el vocero del gobierno federal para temas de seguridad, Alejandro Poiré, informara más detalles de la detención, que implica otro gran triunfo del gobierno de Felipe Calderón en plena ofensiva contra el narcotráfico.
La Procuraduría General de la República incluyó en 2009 a Villarreal Barragán en una lista con una veintena de jefes narcotraficantes por los que el gobierno mexicano ofrece una recompensa de 2,2 millones de dólares.
"El Grande" fue detenido casi dos semanas después de la captura de Edgar Valdez Villarreal, alias "la Barbie", otro de los presuntos capos más buscados en el país, y que también trabajó para el cartel de los Beltrán Leyva.
Esa organización delictiva se dividió internamente a raíz de la muerte de su líder, Arturo Beltrán Leyva, alias "el Barbas" o "el Jefe de Jefes", que fue abatido en diciembre en una operación de la marina en las afueras de la Ciudad de México. Otro de los hermanos, Héctor Beltrán Leyva, comenzó entonces, apoyado por "el Grande", una disputa sangrienta con "la Barbie" por el control del cartel, lo que derivó en decenas de asesinatos en el estado central de Morelos y el de Guerrero, en el sur del país.
Decenas de cadáveres, muchos decapitados o colgados de puentes, aparecieron en ciudades como Acapulco o Cuernavaca, víctimas presumiblemente de las pugnas de "la Barbie" con Villarreal y Héctor Beltrán Leyva, alias "el Hache", que ahora asumiría el control absoluto del cartel, considerado uno de los menos poderosos de los siete de México.
La violencia atribuida al crimen organizado y el narcotráfico ha dejado más de 28.000 asesinatos desde diciembre de 2006, cuando Calderón lanzó una ofensiva militar contra los carteles de las drogas.
Hasta el momento, es en la captura de líderes de las organizaciones criminales donde las autoridades mexicanas han dado los golpes más importantes, lo que, sin embargo, no ha permitido frenar la ola de violencia que azota al país.
La captura de "el Grande" es el cuarto gran golpe contra líderes de los carteles en los últimos meses: primero fue la muerte de Arturo Beltrán el 16 de diciembre de 2009; le siguió la de Ignacio Coronel, alias "Nacho", uno de los tres principales líderes del cartel de Sinaloa, que fue abatido por soldados el 29 de julio de 2010, y el 30 de agosto pasado la policía federal capturó en el estado de México a "la Barbie", un narcotraficante nacido en el estado norteamericano de Texas.



