
Caso Nadia: el juez investiga al padre por explotación sexual de la menor
Se encontraron fotos de "carácter sexual" en un pen drive intervenido en los registros
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El juez que investiga a los padres de Nadia, Margarita Garau y Fernando Blanco, por una supuesta estafa con las donaciones para el tratamiento de su hija, ahora investiga al padre de la menor por "provocación sexual y explotación sexual".
El magistrado sostuvo que las imágenes halladas por los Mossos d'Esquadra en un pen drive del progenitor "no son una simple sospecha, sino la constancia y evidencia de claros indicios objetivados de participación de la persona investigada [el padre] en la comisión de los referidos delitos".
Garau sale en algunas de esas imágenes intervenidas, por lo que el juez investiga también su participación. El magistrado quiere aclarar tanto el papel que haya podido desempeñar en la protección de la niña, así como si era consciente de que estaba siendo fotografiada.
El padre de la menor se encuentra en prisión desde el mes de diciembre, el juez fijó en 1,2 millones de euros la fianza. Y confirmó las medidas que impuso: la prisión provisional sin fianza para el padre por riesgo de fuga y la suspensión de la patria potestad para la madre
La estafa

Nadia padece Tricotiodistrofia, una enfermedad rara llamada "de piel de serpiente". La dolencia le ocasiona a la nena trastornos propios de una anciana, como cataratas, cansancio, dificultades para hablar y que camine con las piernas torcidas.
Desde el año 2008,a través de una colecta solidaria, sus padres recaudaron exactamente 968.000 dólares para pagar su tratamiento. Pero un artículo del diario El País reveló inconsistencias en el relato del padre.
Gracias al artículo, la policía allanó el hogar de la familia y encontró 1.845 euros en efectivo, 32 relojes de alta gama valorados en 50.000 euros, una estilográfica, un ordenador, tres tabletas electrónicas y tres teléfonos móviles, todos de alta gama, además de marihuana.
Un estudio de las finanzas de la familia dictaminó que de los 918.000 euros (968.000 dólares) que se obtuvieron a través de donativos, los padres gastaron 600.000 sin que la niña fuera sometida a ninguna de las intervenciones médicas para las que estaban destinadas las donaciones.
Además, la policía descubrió que el alquiler del apartamento de la familia, que alcanzaba los 9.800 euros anuales, se pagaba con los fondos de la asociación para ayudar a Nadia. Y también se descubrió un pago a una empresa de automoción de 24.500 euros.





