Cerró la votación en Escocia que determinará el futuro de Reino Unido

Ya comienzan a contar los votos en Escocia
Ya comienzan a contar los votos en Escocia Fuente: AFP
Concluyó el referéndum por la independencia del país que después de 307 años, junto a Inglaterra, Gales e Irlanda del Norte, busca su libertad total; a las 2 de la mañana, se conocerá el resultado
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18 de septiembre de 2014  • 19:07

EDIMBURGO.- Escocia sabrá pronto si vuelve a ser independiente o si sigue en el Reino Unido después de votar hoy en un referéndum observado con recelo por las capitales europeas y con esperanza entre sus regiones independentistas.

Los colegios electorales cerraron sus puertas a las 21 GMT (18 hora argentina) y en ocho horas como máximo, según previsiones de las autoridades electorales, se conocerá el desenlace. Podrían ser las últimas horas de Escocia en el Reino Unido tras 307 años.

Se espera que la participación ronde cifras récord, en torno al 80% de los 4,3 millones de electores que se registraron para votar (de una población de 5,3 millones). Según un último sondeo, realizado por Ipsos Mori y difundido este jueves por el diario británico Evening Standard, el "no" tiene una ventaja de seis puntos (53%-47%).

"He votado 'no' porque Escocia será más fuerte dentro del Reino Unido y porque el petróleo del mar del Norte no es suficiente para garantizar la prosperidad en caso de independencia", explicó en Glasgow James Hawkin, de 64 años.

"Voto 'sí', quiero ser libre de Inglaterra", sostuvo Mart, un mendigo del centro de Glasgow que vio sus ingresos aumentar durante la animada campaña. Los partidarios de una y otra campaña repartían pegatinas y apuraban sus últimas posibilidades de influir en el resultado.

En el centro de Edimburgo se podían ver numerosas banderas catalanas y vascas, dos regiones españolas donde abundan las demandas de celebrar referéndums de independencia.

"No sería honesto contigo si te dijera que 'no'", respondió Jordi Bellana, un catalán de Terrassa de 31 años que vive en Edimburgo y votará "sí", cuando se le pregunta si su voto está condicionado por lo que ocurre en su país.

Voto residente

En el referéndum pudieron votar todos los residentes legales en Escocia -británicos o no- mayores de 16 años, pero no los escoceses que viven en el extranjero. Los electores tenían que responder a la pregunta "¿cree que Escocia debería ser un Estado independiente?"

"Ahora estamos en las manos de los escoceses, y no existe un lugar más seguro", dijo el líder independentista y jefe de gobierno Alex Salmond, tras depositar su voto en Striche. "Es un momento extraordinario. Es una oportunidad que se da una vez en la vida. Tenemos la posibilidad de construir una economía más próspera, pero también una sociedad más justa", añadió.

Fuente: Reuters

Una de las celebridades que mayor discreción había guardado sobre el tema, el tenista Andy Murray, tomó finalmente partido por el "sí". "íGran día para Escocia hoy! La negatividad de la campaña del 'no' en los últimos días cambió totalmente mi visión, ansioso por ver el resultado. íHagámoslo!", escribió en su cuenta de Twitter.

Los resultados totales y definitivos se conocerán a partir de las 5 (2 AM de la Argentina) de mañana. Los últimos escrutinios en conocerse serán los de las grandes ciudades, Aberdeen, Edimburgo y Glasgow, pero si uno de los dos bandos llevara antes un 4% de ventaja, difícilmente la perdería.

Los independentistas del mundo rezan por un 'sí'...

Escocia, Inglaterra, Gales e Irlanda del Norte integran el "Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte", nombre oficial del Estado con capital en Londres.

Gran Bretaña es la parte más importante de ese Estado, la isla que reúne a Escocia, Inglaterra y Gales, y cuya historia, hasta la unión de 1707, estuvo dominada por las batallas y las idas y venidas de los ejércitos de un reino al otro.

La gente festeja una vez que se cerraron las urnas
La gente festeja una vez que se cerraron las urnas Fuente: AFP

De aquel estado pre-Reino Unido sobrevive sobre todo la animadversión visceral a Inglaterra, a la postre el reino dominante. El triunfo de la independencia avivaría reivindicaciones similares en lugares europeos como Cataluña, Flandes, el País Vasco o el Veneto.

"Vota sí, por vosotros pero también por nosotros", pidió a los escoceses en Edimburgo Daniel Turp, del Partido Quebequés canadiense, que dijo que hay que insistir con los referéndums.

En una conferencia de prensa con líderes de movimientos separatistas europeos, Turp dijo que la victoria del "sí" abriría la posibilidad a otros de celebrar referéndums parecidos. La provincia canadiense francófona celebró dos, en 1980 y 1995, en los que ganó el "no".

"Estamos convencidos de que habrá un tercero, y que Quebec será libre al final", pero en cualquier caso, dijo Turp, "si pierdes un referéndum, haz otro".

Los mercados apuestan al 'no'

La victoria del "sí" supondría el pistoletazo de salida para las complejas negociaciones entre los gobiernos británico y escocés para separar ambas economías y sistemas políticos, profundamente interrelacionados después de tres siglos de historia compartida.

El Partido Nacional Escocés (SNP) fijó ya la fecha del 24 de marzo de 2016 - 309 aniversario de las Actas de Unión entre Inglaterra y Escocia - para completar el proceso y declarar una secesión que reduciría la superficie del Reino Unido en un tercio.

Escocia sería el primer estado independiente creado en Europa desde la sangrienta desintegración de Yugoslavia (1991-1999) pero se asemejaría más a la partición pactada y pacífica, en 1993, de la entonces Checoslovaquia en dos países, la República Checa y Eslovaquia.

El reparto de bienes en caso de divorcio amenaza con ser difícil. Las cuestiones más espinosas son: la libra esterlina, los submarinos nucleares Trident de la base naval de Faslane, cerca de Glasgow, y el petróleo.

Pero los mercados anticiparon la victoria del "no": la libra esterlina alcanzó su nivel más alto respecto al euro en dos años y las bolsas europeas cerraron con ganancias.

Desde que las encuestas comenzaron a mostrar que el "sí" recortada distancias con el "no", Brown asumió las riendas de la campaña unionista y se convirtió en su eventual "salvador", relegando en este rol al primer ministro británico, David Cameron, un líder conservador que despierta hondos recelos en Escocia, un territorio tradicionalmente laborista.

En nombre de los tres principales partidos británicos -conservadores, laboristas y liberales demócratas- Brown ofreció mayor autogobierno a Escocia y, en su último mensaje de campaña tocó la fibra sentimental de los escoceses apelando al patriotismo y la hermandad que los une con el resto de las naciones que conforman el Reino Unido.

Agencias AFP y AP

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