
China ve resurgir a Mao... (hija)
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PEKIN.- La única hija de Mao Tse-tung y su tercera esposa, Jiang Quing -la tristemente célebre jefa de la Banda de los Cuatro-, acaba de ser objeto de una discreta y misteriosa promoción a la vida política luego de casi veinte años de anonimato.
Li Na, así se llama la dama en cuestión, ha sido nombrada miembro de la Conferencia Política Consultativa del Pueblo Chino, un organismo cuya función es dar consejos y hacer propuestas al Parlamento y las autoridades.
Preguntarse por qué es tan inútil como tratar de averiguar cualquier cosa medianamente sensible en este país donde la versión oficial a menudo es la ausencia de versión. "Temo que aquí nadie lo sabe", fue la respuesta, luego de un agitado conciliábulo, en el centro de prensa del Parlamento chino, el cual está en sesiones por estos días, a la pregunta de por qué Li Na fue designada como uno de los 27 nuevos miembros de ese organismo.
Una entrevista con ella misma fue prontamente rehusada: "La señora Li no tiene tiempo", fue todo lo que este corresponsal pudo lograr después de cumplir con el trámite obligatorio de solicitarla por escrito a los funcionarios encargados.
Y hubiese sido interesante hablar con ella. Li Na porta desde hace casi 59 años la inenarrable carga de ser hija del fundador de la República Popular China, Mao Tse-tung, y de su tercera esposa, Jiang Qing, a quien la historiografía oficial le achaca todos los excesos de la Revolución Cultural con la cual en menos de una década el Gran Timonel barrió, entre otros, con buena parte de la cultura y los intelectuales chinos.
Ser hija del Gran Timonel tampoco debe de haber sido fácil. La recolección de recuerdos de Li Yinqiao, guardia personal de Mao entre 1947 y 1962, publicada con bendición oficial con el título "Mao Tse-tung, hombre, no dios", contiene muchas menciones a "la dura suerte" de ser hija del líder.
Li nació en las cavernas de la base comunista de Yan´an, en 1940, y se crió entre guerra y revolución, divirtiendo a veces a los compañeros de armas de Mao con escenas de ópera china que le enseñaba su madre, antes actriz profesional. Li se llama así por el nombre que usaba entonces su padre, Li Desheng. Estudió historia en la Universidad de Pekín, entre el 59 y el 65.
Sin privilegios
Según relata el guardaespaldas, sólo venía a casa los fines de semana, pasaba hambre en la Universidad y se movía en bicicleta o transporte público, como sus compañeros. Mao se habría negado a darle cualquier privilegio, por mínimo que fuera.
Su participación en política se redujo a cargos partidarios en Pekín y sus alrededores. Con su padre muerto, la Revolución Cultural condenada y su madre como culpable oficial de ésta, Li Na perdió sus cargos. Al parecer, no habría sufrido otras persecuciones, llevando, eso sí, la difícil vida de un chino común, divorciada y con una hija, y el agravante, como ella misma se lo dijo al guardaespaldas en los años 80, de "ser una mujer cuya madre es miembro de la Banda de los Cuatro".
Otro guardaespaldas de Mao se casó con ella después, y la última referencia a ella en el libro mencionado es que hacia 1992 "Li Na y su marido vivían felices juntos".
Vida anónima de la cual la saca este nombramiento. Discreto, pues Li Na será apenas una entre los más de dos mil miembros del organismo consultivo chino, que incluye a figuras notables de la cultura, el arte y los negocios oficiales, así como sindicatos y otras organizaciones.
Y sorpresivo. Por los motivos que la jefatura china habrá tenido para sacarla del anonimato en el cual la mantuvo por casi dos décadas.



