
Clinton: "El caso Paula Jones tenía un fin político"
Más libre: el presidente norteamericano dijo que la acusación de acoso era falsa y que ahora puede pensar sólo en gobernar.
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NUEVA YORK.- El presidente norteamericano, Bill Clinton, afirmó que la desestimación del caso de acoso sexual denunciado por Paula Jones elimina un "obstáculo" para ejercer su mandato de presidente y sostuvo que la denuncia era falsa y "política", en una entrevista que publicará hoy Time.
"Las acusaciones no son verdaderas. La jueza consideró que el caso no tiene interés legalmente y esto demuestra la cruda naturaleza política de toda la situación", dijo Clinton en la entrevista.
"Si fuera un ciudadano privado, me habría fastidiado no poder defender mi reputación ante un tribunal. Pero como presidente no tengo ningún problema: que la causa haya sido archivada es lo mejor para los intereses de los Estados Unidos", dijo el presidente, al abrir por primera vez su corazón luego de la decisión judicial.
"Con el desenlace de esta historia me siento más libre para hacer lo que estoy encargado de hacer. La decisión de la jueza elimina todos los obstáculos que ese caso podía acarrear a mi mandato durante los dos próximos años", sostuvo el presidente, a bordo del Air Force One que lo llevaba a Washington.
Las acusaciones de la ex empleada del Estado de Arkansas son "falsas" según Clinton, al referirse a la decisión de la jueza, Susan Webber Wright, una ex alumna suya en la universidad de leyes.
"La jueza determinó que no había pruebas suficientes para el juicio. Y quedó claro que toda la situación fue usada políticamente", dijo Clinton.
Sin embargo, algunos ex colaboradores de la Casa Blanca pidieron al presidente que hablara con claridad sobre el otro escándalo sexual que lo involucra, el llamado "sexgate", que en enero pasado puso en crisis a su gobierno.
George Stephanopoulos, vocero del presidente en su primer mandato, pidió a Clinton que hablara claro sobre su vínculo con Monica Lewinsky.
"Los norteamericanos estiman al presidente. Desean eliminar todas las dudas. Si en verdad Clinton no quebró la ley, nada neutralizará más al fiscal independiente Kenneth Starr que una conferencia de prensa en la cual todas las sospechas sean canceladas", declaró Stephanopoulos.
Por su parte, Leon Panetta, ex jefe de gabinete, sugirió también a Clinton que aprovechara la decisión de la jueza de Arkansas para hablar sobre el caso Lewinsky. "Debe contar ahora lo que sucedió con Monica", opinó Panetta.
Starr, por su parte, juró finalizar "lo más pronto posible" la investigación sobre el caso, pero la opinión pública norteamericana se mostró en los últimos días molesta con él.
La última encuesta de Newsweek, difundida ayer, reveló que menos de cuatro ciudadanos de cada 10 están a favor de la continuidad de la investigación.





