Colombia intensifica la búsqueda de sobrevivientes mientras se agota el límite de las 72 horas
Esta mañana se cumplió el plazo y las autoridades locales sostienen que las labores de rescate están “entrando en la fase final”
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BOGOTÁ.- Equipos de rescate y socorristas intensificaron sus esfuerzos durante la madrugada del jueves para encontrar sobrevivientes del terremoto en Colombia, donde unas 500 personas permanecen desaparecidas, al filo del plazo límite de 72 horas.
El sismo de magnitud 7,4 ocurrido el lunes, el más potente en este siglo en Colombia, dejó hasta el momento más de 287 muertos y unos 3.500 heridos. De acuerdo a la información oficial difundida por la administración de Abelardo De La Espriella, al menos 500 permanecen desaparecidas y podrían estar bajo los escombros de los más de 100 edificios derrumbados, sobre todo en las regiones de Cali y Pereira, unas de las más afectadas por el terremoto.
Esta mañana se cumplieron 72 horas desde el terremoto, un período durante el cual se considera que los sobrevivientes tienen mayores probabilidades de ser encontrados con vida bajo. Frente a este escenario, el alcalde de Cali, Alejandro Eder, afirmó el miércoles que las labores de rescate estaban “entrando en la fase final”.
Atención a damnificados
Por su parte, la gobernadora del Chocó, otra región muy golpeada por el temblor, Nubia Carolina Córdoba-Curi, anunció el fin de las operaciones de rescate en el departamento tras el rescate de una familia.
“En el departamento del Chocó, ya no buscamos a nadie bajo los escombros”, declaró la mandataria local y agregó que las autoridades darán por concluida formalmente la fase de búsqueda para enfocarse en brindar asistencia a los damnificados.
La atención se centrará ahora en la revisión de la infraestructura tras cuatro nuevos temblores registrados en 12 horas, el último de los cuales ocurrió el 12 de agosto. “Nos mantenemos en alerta máxima; el riesgo aún no ha terminado”, advirtió la gobernadora.

El Servicio Geológico Colombiano informó el jueves que se habían registrado más de 150 réplicas desde el sismo principal, lo que aumenta la presión sobre los sobrevivientes y los riesgos que enfrentan los rescatistas mientras revisan escombros inestables.
En Torres del Limonar, en Cali, los voluntarios civiles se limitaban principalmente a ayudar con cadenas de baldes mientras los maquinistas operaban dos grúas, martillos neumáticos y otro equipo.
Mientras despejaban los escombros, los trabajadores municipales recogían ropa, documentos y otros objetos, que funcionarios clasificaban para las familias de las víctimas.
En el resto del país, las operaciones continúan con el apoyo de equipos internacionales certificados de Israel, Ecuador, El Salvador y Estados Unidos.

Para atender la emergencia, el vicepresidente José Manuel Restrepo y el ministro del Interior, Rodrigo Lara, llegaron a Quibdó, la capital del Chocó. “Siguiendo las instrucciones del presidente Abelardo de la Espriella, estaremos donde la gente nos necesite, escuchando a las familias y agilizando la ayuda. El gobierno está presente, trabajando y respondiendo con acciones concretas”, destacó el funcionario.
De la Espriella, declaró la catástrofe como una “emergencia económica” y decretó tres días de duelo nacional. “Haremos lo que sea necesario”, afirmó en un comunicado, en el que prometió que el país “volverá a levantarse como nación y como sociedad”.
Además, el flamante mandatario anunció la creación de un fondo de emergencia para ayudar a reconstruir hospitales, escuelas, y las más de 11.000 viviendas que quedaron destruidas y dejaron a miles de familias sin hogar, según cifras oficiales.
Así, el desastre se perfila como la primera gran prueba para el nuevo presidente, quien en campaña prometió recortar el gasto público y ahora enfrenta la tarea de financiar el auxilio y la reconstrucción mientras gestiona la crisis, a menos de una semana de haber asumido en el cargo.
Agencias AFP, ANSA y Reuters



