
Comienza hoy el juicio contra el Unabomber
Con 16 paquetes bomba mató a 3 personas e hirió a otras 23
1 minuto de lectura'

LOS ANGELES (AFP).- Uno de los casos criminales más misteriosos de la historia reciente de los Estados Unidos tendrá hoy un epílogo judicial con el comienzo del juicio contra Theodore Kaczynski, el supuesto Unabomber, acusado de haber enviado paquetes bomba por todo el país durante 17 años.
Hoy comienza la selección del jurado, y la controversia sobre quién tiene que dirigir los diálogos con sus potenciales integrantes, si el juez o los abogados defensores.
Kaczynski, ex profesor universitario, de 55 años, cuyo juicio en un tribunal de Sacramento (capital de California) durará varios meses, se declara inocente.
La fiscalía lo acusa de haber enviado 16 paquetes bomba (entre el 25 de mayo de 1978 y el 24 de abril de 1995), que provocaron tres muertos y 23 heridos, y piensa pedir la pena de muerte.
El arresto de Kaczynski, el 3 de abril de 1996, en una solitaria cabaña sin agua ni electricidad del Estado norteamericano de Montana, puso fin a una de las persecuciones más largas de la historia del FBI (Bureau Federal de Investigaciones).
El FBI había creado una unidad especial y ofrecía una recompensa de un millón de dólares para identificar y arrestar a quien sus agentes ya conocían por el sobrenombre de Unabomber porque sus primeros blancos fueron universidades .
El primer paquete bomba apareció en la Universidad de Illinois. Luego se sucedieron sin lógica aparente durante casi dos décadas: dos en 1979, uno en 1980, uno en 1981, dos en 1982, cuatro en 1985, uno en 1987, dos en 1993, uno en 1994 y uno en 1995.
En uno de los atentados del 85 murió el propietario de una tienda de computación de Sacramento. Los dos últimos envíos de bombas cobraron las vidas de un publicitario de Nueva Jersey (1994), y del presidente de la Asociación Forestal de California en Sacramento (1995).
Kaczynski será juzgado ahora por los dos asesinatos cometidos en California, pero sólo podría recibir la pena de muerte por el atentado del 95, ya que cuando se cometió el ataque del 85 aún no estaba en vigor la nueva ley federal que la estableció.
La pista del manifiesto
El cerco en torno de Unabomber se cerró gracias a unas cartas presuntamente escritas por Kaczynski.
El 24 de abril de 1995, los diarios The New York Times y The Washington Post recibieron una misiva firmada por el "Grupo Terrorista FC" que prometía dejar de enviar bombas a cambio de la publicación de un manifiesto de 35.000 palabras.
El 19 de septiembre de ese año, con el acuerdo previo de las autoridades, The Washington Post publicó en un suplemento de ocho páginas el manifiesto del Unabomber titulado "La ciencia industrial y su futuro". Se trataba de una declaración de fe contra la ciencia y un llamado a la revolución contra "el sistema tecnológico-industrial" que priva a la gente de su "autonomía" y de su dignidad.
La manera en que estaba redactado, las ideas que profesaba y la utilización de algunas expresiones despertaron las sospechas del hermano menor de Kaczynski, David, quien encontró un gran parecido con las cartas que le había enviado Theodore, y decidió comunicarse con el FBI.
El arresto
El 3 de abril de 1996, la policía arrestó a Kaczynski, ex profesor de matemáticas en la Universidad de Berkeley, licenciado en Harvard y doctor de la Universidad de Michigan, que vivía desde hacía 25 años en una cabaña de 10 metros cuadrados.
Allí se encontró un verdadero laboratorio, una pequeña bomba, una copia manuscrita del manifiesto del Unabomber, y un diario personal.
Según los documentos presentados por la fiscalía, el diario de Theodore Kaczynski demuestra "su deseo de matar, su alegría cuando lo hace y su frustración cuando no lo hace". En su diario, Kaczynski se refiere a las bombas como "experiencias" y relata sus resultados: el hombre "resultó muerto, reducido a trozos".
Los abogados de Kaczynski han intentado conseguir en vano la supresión de todas las pruebas encontradas en la cabaña porque afirman que éstas fueron obtenidas de manera ilegal.
Para evitarle la pena de muerte, la defensa intentará demostrar que Kaczynski sufre de una esquizofrenia paranoide que lo incapacitaría de formular una intención de asesinato.
Acceder o no a la exigencia terrorista
WASHINGTON (Especial).- Redactores del diario que fue capaz de investigar tan a fondo como para cortarle las alas al ex presidente Richard Nixon todavía recuerdan con escalofríos el día en que fueron chantajeados por Unabomber.
"Fue un día como cualquier otro. Pero, de pronto, nuestro editor, Don Graham, apareció en la redacción, nos contó lo que estaba pasando y nos avisó que se iba a tomar una difícil resolución al respecto", rememoró Patsy Brennan, una de las editoras de The Washington Post.
El problema generó todo un debate en la redacción, donde había plena conciencia de un viejo problema ético: el terrorista apuntaba a los medios para dar a conocer su reclamo. La duda: ¿se entraba en el juego o no?
La decisión adoptada ya es parte de la historia. El diario accedió y tuvo que publicar un cuadernillo con las ideas y reclamos del terrorista.
"La explicación de Graham fue que se accedía al reclamo sólo con el ánimo de colaborar en la investigación. En realidad, la idea era que, de ese modo, quizás alguien podía aportar alguna pista sobre la identidad de Unabomber y, sobre todo, evitar más muertes", rememoró Brennan.
Hoy también se sabe que The Washington Post recibió un firme pedido de los investigadores norteamericanos para acceder al pedido. Y que una vez adoptada la decisión de publicar, la empresa financió de su propio bolsillo la edición de varias páginas.
Fueron días difíciles en la redacción. Todos los paquetes y toda la correspondencia que llegó al diario en ese entonces fueron sometidos a un exhaustivo proceso de revisión de seguridad. Se temía al Unabomber.
Eso es parte de la anécdota. Lo cierto es que hoy, dos años después de aquellos episodios, no son pocos los periodistas del Post que dudan de que la decisión haya sido la mejor.
1- 2
Tras su detención, Andrés se recluye en una finca real mientras la policía allana su antigua mansión: cómo sigue su caso
3Detuvieron al expríncipe Andrés, hermano del rey Carlos III, por sus escandalosos vínculos con el caso Epstein
4El expríncipe Andrés, de “hijo predilecto” de la reina y “héroe” de Malvinas a hundir a la familia real británica


