
Cómo afecta el colapso a los argentinos
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Sector inmobiliario
Los inmuebles comerciales y los destinados a vivienda tuvieron una muy fuerte valorización en los últimos años, pero ello no fue producto de un incremento del crédito, por lo cual una menor oferta de préstamos no debería tener una influencia decisiva en el movimiento de precios. Los "ladrillos", en cambio, fueron utilizados como inversión de refugio o ahorro por parte de residentes y extranjeros, y es esta última demanda la que podría resentirse. La menor actividad del sector de construcción de inmuebles se registra desde hace meses, con una reducción de las solicitudes de permisos de obras. Hasta ahora las inmobiliarias reconocen menor demanda, pero no caída de valores.
Materias primas
Con los Estados Unidos y Europa en recesión, habrá menor demanda de materias primas, lo cual podría contribuir a que vuelvan a bajar los precios. Pero los analistas tampoco esperan mayores bajas, ya que descuentan que el multimillonario paquete de salvataje de Bush y la consecuente emisión de dólares harán que la moneda estadounidense se mantenga débil. Eso hará que los precios de las materias primas, en particular las agropecuarias, que alcanzaron precios récord hace pocos meses, no bajen mucho más. Los empresarios europeos no creen que el petróleo, por ejemplo, vaya a caer mucho de valor, medido en moneda norteamericana. La gran incógnita es qué pasará con la demanda de China y la India, cuyas economías podrían crecer menos.
Créditos bancarios
Las tasas de interés estuvieron aumentando en los últimos meses en la Argentina y prácticamente desaparecieron los préstamos hipotecarios a tasa fija, y también hubo muchas reducciones de plazos. Todo esto pareció estar más ligado a fenómenos locales, como la inflación y la desconfianza en la gestión del Gobierno, que a la influencia de la crisis internacional. La tendencia actual no parece permitir vislumbrar que haya un cambio notable en el futuro inmediato. Si además el Estado, ante la dificultad de conseguir fondeo externo, recurre más a los fondos dentro del país, habrá menos oferta de recursos financieros para el sector privado y habrá que ver cómo se distribuye la restricción.
El efecto en la inflación
El ritmo de incremento de los precios domésticos se ha reducido notablemente en los últimos 30 días, muy probablemente porque los ingresos de las personas estuvieron creciendo menos que los precios, al contrario de lo que ocurrió en los años anteriores. La disminución de algunos precios internacionales resta también presión inflacionaria. Hay notables reducciones de la demanda en algunas áreas, lo que también quita sustento al aumento de los valores y es probable que la desconfianza de los consumidores también postergue algunas decisiones de gasto si se comprometen ahorros. Todavía hay algunos reclamos sindicales abiertos y probables incrementos tarifarios en el horizonte.
Comercio exterior
Uno de los indicadores de la menor demanda es que se redujo muchísimo el ritmo al que aumentan las importaciones. La Argentina también podría ver reducidos sus saldos exportables, medidos en volumen, por la importantísima sequía que afecta a la producción de trigo y también a la ganadería y la lechería. Menores exportaciones podrían causar problemas fiscales, ya que en la Argentina gran parte del superávit fiscal depende de la recaudación de retenciones. Hay, además, presiones de los sectores agropecuarios para que los impuestos a la exportaciones sean rebajados para compensar la suba de costos internos que padecen los productores y que redujo la rentabilidad.






