
Condenan a un croata que vivió en la Argentina
Dinko Sakic: fue sentenciado a 20 años de prisión por dirigir un campo de concentración en 1944.
1 minuto de lectura'
ZAGREB (Reuters).- Una corte croata sentenció ayer a 20 años de prisión a Dinko Sakic, ex comandante de un campo de concentración de la Segunda Guerra Mundial que fue extraditado de la Argentina.
Sakic, que cumplió 78 años el mes último, no se inmutó cuando un panel de siete jueces lo declaró culpable de crímenes de guerra contra civiles tras un juicio que duró seis meses.
El condenado fue comandante del campo de concentración de Jasenovac, conocido como "el Auschwitz de los Balcanes", donde más de 85.000 personas murieron a manos del régimen croata Ustasha, aliado de los nazis de 1941 a 1945. Sakic fue comandante de Jasenovac durante seis meses, en 1944, período por el que se lo considera responsable de la muerte de unos 2000 prisioneros.
El acusado, que se había declarado inocente, sonrió cuando el jefe del tribunal, Drazen Tripalo, leyó una amplia explicación del veredicto, con una lista de sus crímenes, tales como ordenar o no impedir el trato inhumano, la tortura y el hambre entre los prisioneros, y la ejecución de algunos de ellos. Luego aplaudió, comentando al fiscal, Radovan Santek, que "han servido bien a Belgrado".
Sakic, último comandante de campos de concentración de la era nazi conocido en el mundo, fue extraditado el año pasado desde la Argentina, donde vivió con su nombre real durante casi 50 años.
El veredicto fue recibido con alboroto en la sala de la Corte, donde familiares de víctimas de Jasenovac y representantes de grupos de derechos humanos y judíos se sentaron al lado de activistas de extrema derecha.
El tribunal dijo que Sakic fue responsable de asesinar personalmente a cuatro prisioneros, a los que les disparó, y ordenó numerosas ejecuciones de otros detenidos.
***
La historia de Dinko Sakic en la Argentina no difiere de la de otros cientos de criminales de guerra refugiados en el país con la bendición del primer gobierno peronista.
Fugado de Europa por el puerto italiano de Génova, había llegado a Buenos Aires en 1947, como jefe de la custodia de Ante Pavelic, y enseguida comenzó a militar entre los sectores más duros del nacionalismo croata.
Había venido a la Argentina con su esposa, Esperanza Luburic, y Ante, el mayor de sus hijos, y apenas llegada la familia se había mudado a Rosario.
Si su guerra personal, en esos años, era contra la nueva Yugoslavia del mariscal Tito, su carta de presentación era la de haber sido el más joven comandante de campos de exterminio en el Estado Independiente de Croacia.
Después de Rosario había vivido en San Justo, y finalmente en Santa Teresita, donde fue descubierto a principios del año pasado. Antes de mudarse a la playa, donde estaba escribiendo sus memorias, Dinko Sakic había pasado una temporada en España y luego en Paraguay, de donde lo habían expulsado por traficar armas y usar documentos falsos.
Miembro activo del grupo terrorista Resistencia Croata, Sakic había dictado conferencias en Madrid para el Frente Nacional de Blas Piñar, y a los 76 años ocupaba su tiempo escribiendo una versión revisada de la historia de su país.
Pero su actividad no era sólo intelectual. Las autoridades suecas lo habían acusado de asesinar, en 1971, a un diplomático yugoslavo en Estocolmo y, a principios de los ochenta, el gobierno británico había pedido su captura por actividades terroristas.
Por sus posiciones extremas, Sakic nunca fue bien visto por el grueso de la colectividad croata en la Argentina.
1
2Los posibles escenarios que enfrenta Irán y la “falta de estrategia” de EE.UU., según el experto europeo Bruno Tertrais
3EE.UU., Israel e Irán intercambiaron los ataques más intensos desde el inicio de la guerra y se aleja un desenlace rápido de conflicto
4Con la firma de Greg Abbott: actualizaciones recientes de las leyes de inmigración en Texas en marzo 2026

