
Conmoción en Italia: Andreotti fue condenado a 24 años de cárcel
El ex premier fue acusado de haber instigado el crimen de un periodista en 1979
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ROMA.- Una "sentencia-shock" conmovió ayer a los italianos: el senador vitalicio Giulio Andreotti, símbolo del Estado italiano de los últimos 50 años, fue condenado a 24 años de cárcel por un tribunal de apelación de Perugia, acusado de haber instigado el asesinato del periodista Mino Pecorelli, en 1979.
El fallo del tribunal -que deliberó por más de 50 horas-, leído en un aula semidesierta, fue una ducha helada para los italianos. En septiembre de 1999, en efecto, un tribunal de primera instancia había absuelto tanto a Andreotti, de 83 años, como a los demás imputados del homicidio "por no haber cometido el delito". Y nadie se imaginaba que pudieran revertirse en forma tan espectacular las cosas.
Junto a Andreotti, senador vitalicio y ex líder de la desaparecida Democracia Cristiana, en esta segunda instancia también el padrino mafioso Tano Badalamenti fue condenado a 24 años de prisión, mientras que fueron nuevamente absueltos los demás procesados, el ex fiscal y ex ministro Claudio Vitalone, el mafioso Pippo Caló y los supuestos sicarios Michele La Barbera y Massimo Carminati. Badalamenti se encuentra en una cárcel de Estados Unidos desde 1984, cumpliendo una condena de 45 años.
Siete veces primer ministro, uno de los personajes más influyentes de la política italiana, hábil orador y muy amigo del Papa, Andreotti estaba en su casa cuando se enteró del fallo, que su abogado, Fausto Coppi, calificó de "desconcertante", al igual que la gran mayoría de los representantes de las fuerzas políticas.
En momentos de gran tensión entre los poderes Ejecutivo y Judicial, el propio premier Silvio Berlusconi, que tiene pendientes varios procesos por corrupción, aseguró que Andreotti es "víctima de una justicia enloquecida".
"Se trata del último estadio de un teorema judicial a través del cual sectores politizados de la magistratura intentan cambiar el curso de la política democrática y tratan de reescribir la historia de Italia", denunció el Cavaliere, e, indignado, agregó que hace falta "un proyecto para reconstruir la verdadera legalidad".
"Siempre creí en la Justicia y sigo creyendo, aunque esta noche me cuesta aceptar semejante absurdo", comentó por su parte Andreotti, cuyos abogados seguramente recurrirán a la Casación después de conocer las motivaciones de la sentencia.
Muy popular y amigo de muchos poderosos, el "divino" Giulio tiene pendiente otro proceso de segunda instancia en Palermo, donde se lo acusa de asociación mafiosa. En este caso, Andreotti fue absuelto en primer grado en octubre de 1999, pero en el proceso de apelación los fiscales pidieron una condena de diez años, y se espera una sentencia en los próximos meses.
Delatado por la mafia
Aunque se trata de dos causas distintas, en el proceso de Perugia por el homicidio del periodista Pecorelli, la mafia también tiene mucho que ver. Fue justamente el superarrepentido Tommaso Buscetta quien, en abril de 1993, al ser interrogado por los jueces de Palermo, acusó a Andreotti de haber sido el instigador del asesinato del periodista.
Masón, con vinculaciones mafiosas y director del periódico OP, Pecorelli fue asesinado de cuatro tiros de pistola en Roma el 20 de marzo de 1979. El periodista había anunciado que tenía previsto publicar un artículo que detallaba supuestos cobros de comisiones ilegales por parte de Andreotti, de los que había tenido conocimiento por documentos del líder de la Democracia Cristiana Aldo Moro, secuestrado y muerto por las Brigadas Rojas el año anterior.
"¿Italia ha sido gobernada durante cincuenta años por el instigador de un homicidio?", se preguntaban anoche algunos noticieros de TV que hospedaban a políticos ex democristianos, quienes contestaban que "no, absolutamente", y acusaban a los magistrados de Perugia de una "terrible" e "inmoral" sentencia.
"Los casos son dos: o fuimos gobernados durante décadas por un hombre que era un gran político, pero contemporáneamente un demonio, o desde esta noche (por ayer) quizá la idea de justicia se ha resquebrajado aún más", comentaba Enrico Mentana, el conductor del TG5, el noticiero más visto por los italianos, de uno de los tres canales que pertenecen a Berlusconi.
Como muchos otros, Mentana calificó la sentencia de "ambigua y desconcertante", sobre todo por un hecho: "No se decidió quién mató a Pecorelli, sino quien quiso ese homicidio; se castigó al instigador, pero no a quien cometió el delito".
Mientras reinaban la incredulidad, la rabia y la sorpresa y se multiplicaban las reacciones del mundo político ante un fallo para muchos "escandaloso", sólo los demócratas de izquierda se mostraron cautos: "Hay que esperar las motivaciones de la sentencia", indicaron. Trascendió, en tanto, que el presidente del Senado, Marcello Pera, llamó por teléfono a Andreotti para manifestarle su solidaridad.





