Crece la polémica por los sensores de velocidad del avión
Expertos analizan el mal funcionamiento de esos dispositivos; el Airbus habría caído en picada
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RECIFE, Brasil.- Mientras continúa la búsqueda de restos del Airbus 330 que cayó en el océano Atlántico con 228 personas a bordo cuando volaba de Río de Janeiro a París, la polémica en torno a los sensores de velocidad comenzó a cobrar cada vez más fuerza, luego de que las autoridades francesas informaran que el mal funcionamiento de esos dispositivos podría haber sido la causa de la tragedia.
Según afirmó anteayer el secretario de Estado de Transporte francés, Dominique Bussereau, las investigaciones sobre las causas del accidente aéreo ocurrido la semana pasada se concentran en una serie de errores de lectura de la velocidad del aire enviados por el avión durante sus últimos minutos de vuelo.
"En estos momentos, las series de lecturas son el único elemento real para los investigadores", dijo Bussereau. "Ha habido situaciones en aviones de Airbus en las que los tubos pitot dejaron de indicar la velocidad del aire al entrar en una zona húmeda, de baja presión o de turbulencias", agregó. Debido a ello, "los pilotos reciben lecturas erróneas de esos datos, lo que puede dar lugar a dos tipos de consecuencias desastrosas: que el avión vuele demasiado despacio o demasiado rápido", explicó Bussereau.
También la Oficina de Investigación y Análisis, responsable de las pesquisas sobre el accidente, mencionó el congelamiento de los sensores como una posible causa del hecho, pero insistió en que aún es demasiado pronto para sacar conclusiones.
Pese a ello, el Alter, un sindicato de izquierda de Air France (que congrega al 5% de los pilotos de la compañía), llamó a sus miembros afiliados a no despegar hasta que la compañía no haya cambiado los sensores de velocidad en sus aviones.
Air France, por su parte, dijo el fin de semana que estaba acelerando el recambio de esos dispositivos en sus Airbus 330, que inició el pasado 27 de abril. Según la aerolínea, Airbus había recomendado en 2007 cambiar esas sondas en los A320, porque podían producirse anomalías en el funcionamiento del avión. Sin embargo, para los A330 y A340 no se había dado hasta ahora recomendación alguna, a pesar de que, en mayo de 2008, se observaron problemas por congelamiento.
A raíz del accidente de Air France, también la aerolínea estadounidense US Airways anunció ayer que comenzó a reemplazar en su flota de nueve Airbus 330 las sondas de velocidad, mientras que la brasileña TAM dijo que a lo largo de los últimos tres años completó el recambio de los tubos pitot de sus 124 aviones Airbus, siguiendo la recomendación hecha por el fabricante.
En tanto, varias aerolíneas que usan aviones Airbus 330 afirmaron, desde Kuala Lumpur, que esperarán una directiva del fabricante antes de hacer un cambio en sus equipos.
Recuperar todos los cuerpos
El presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, dijo ayer que su gobierno realizará todos los esfuerzos posibles para rescatar los cadáveres de las víctimas del Airbus 330 que cayó al océano Atlántico. "El gobierno va a continuar con sus esfuerzos para encontrar, si es posible, todos los cuerpos, porque sabemos lo que significa para una familia recibir a su ser querido desaparecido", declaró Lula.
El gobierno francés anunció ayer que ocho cadáveres más habían sido rescatados, con lo que el número de cuerpos recuperados llega a 24.
Los cuerpos fueron hallados cerca de donde otros 16 fueron encontrados desde el sábado, aproximadamente 640 kilómetros al nordeste de las islas de Fernando de Noronha, ubicadas cerca de la costa norte de Brasil.
En cuanto al hallazgo de más restos del avión, incluida parte de la cola de la nave, la prensa brasileña señaló que el rescate de restos intactos refuerza la hipótesis de que la aeronave no explotó en el aire, sino que sufrió una caída en picada. En este sentido, la TV Globonews destacó que ninguno de los objetos rescatados tenía señales de haber sido quemado.

