
De preso a millonario
Desde la cárcel, Michael Mathie hace negocios bursátiles
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ELMIRA, Nueva York.- En su declaración de impuestos, donde dice "ocupación", Michael Mathie escribe "inversor". El sostiene que, desde 1998, realizó operaciones bursátiles y negoció títulos por más de 8 millones de dólares.
En 1999 ganó casi 900.000 dólares. Además, compró una casa de 145.000 dólares para su familia en Long Island, cuatro automóviles, incluso un Dodge Viper convertible de 450 caballos de fuerza, de 97.000 dólares, e hizo construir, en la casa de una hermana, un garaje para guardarlos.
Pero aquí, en el Instituto Correccional de Elmira, una prisión de máxima seguridad donde los guardiacárceles lo llaman "nuestro preso millonario", Michael Mathie es formalmente conocido como el penado 90T1282, que ha completado casi 12 años de una condena de entre 10 y 30 años por homicidio.
También es notorio por asesorar a otros presos y ayudarlos a pagar los honorarios de sus abogados, aparte de pasar datos e informaciones sobre los movimientos bursátiles a quienes se los pidan. Y dado su éxito en Wall Street, los demás lo escuchan.
Los presos no pueden ocuparse de negocios personales desde la prisión, pero hacen valer, aun entre rejas, su derecho a la libertad de expresión.
La actividad inversora de Mathie no es considerada un negocio personal, ya que, en realidad, no es él quien realiza las transacciones, sino su padre.
Mathie, de 33 años, no tiene acceso a Internet ni teléfono celular propio. Desde un teléfono público del correccional llama a su padre con cobro revertido, le indica en qué invertir, y éste realiza las operaciones a través de la Internet. Llegó a llamarlo hasta diez veces en momentos de frenética tendencia alcista en la Bolsa.
Rápidas ganancias
Recordó que su más rápida toma de ganancias fue cuando invirtió en China Prosperity International Holdings, actualmente China Converge, una compañía extranjera que opera en el Nasdaq. En ese momento, la incorporación de China en la Organización Mundial de Comercio era un tema candente.
"Las acciones subieron de 1 a 10 dólares y al día siguiente saltaron a 18 dólares. Entré con 50.000 dólares y a las dos horas la cotización rondaba los 70 dólares. No sólo recuperé lo invertido, sino que gané 150.000 dólares en dos horas y media", señaló.
Mathie también tuvo tropiezos. Especialmente cuando se desplomaron las acciones de las empresas tecnológicas. No obstante, persiste en su propósito y pronostica que el Nasdaq, que actualmente oscila en los 2643 puntos, superará los 6500 a fines de 2002.
"No sé de qué recesión me hablan. Y si vamos hacia ella, eso se debe a los medios, que profetizan sus propios deseos y ambiciones", advirtió.
Mathie, que tiene más aspecto de oficinista que de asesino, conocía de cerca el riesgo -aunque no de tipo financiero- cuando fue encarcelado en 1989. Tenía 21 años y había dejado la escuela secundaria y la cocaína, de la que había sido adicto. Junto con otros tres cómplices, fue detenido por el brutal homicidio de Paul Vincent Lamariana, de 49 años, quien, según uno de ellos, había violado a la hija.
Mathie confesó que sentía remordimiento por haber participado del asesinato y hasta trató de averiguar cómo podía ayudar a la familia de Lamariana. (La madre del individuo asesinado, localizada en California, se negó a hablar con la prensa.) Mathie se declaró culpable, pero expresó que lo había hecho para que lo trasladaran de la cárcel del condado de Suffolk, donde, según denunció ante la Justicia, había sido violado varias veces por el jefe de seguridad interna, Roy Fries.
En 1996 obtuvo un resarcimiento de 500.000 dólares acordado tras un juicio civil en el que el juez dictaminó que las pruebas eran "concluyentes" y calificó lo hecho por Fries como "un atroz abuso de autoridad".
Con 75.000 dólares de esa suma, Mathie comenzó a operar en la Bolsa. Habitualmente, a partir de las 4 de la mañana sigue por televisión las alternativas de los mercados europeos. Además, recibe una decena de publicaciones especializadas en economía, que lo ayudan a tomar decisiones en materia de inversión.



