Declaró Sarkozy por el caso del espionaje político
Dijo ser una "víctima" que busca la verdad
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PARIS.- El ministro del Interior francés, Nicolas Sarkozy, convencido de ser víctima de una conspiración política tal vez orquestada por el primer ministro Dominique de Villepin, declaró ayer ante un juez encargado de investigar el escándalo de espionaje que ha puesto contra las cuerdas al ya debilitado gobierno francés.
"Fui recibido como víctima, les dije que buscaba la verdad y les tengo confianza para que la encuentren", declaró Sarkozy, consciente de que su "búsqueda de la verdad" salpica a Villepin, su principal rival en la derecha para las elecciones presidenciales de 2007, y a su principal enemigo desde hace décadas, Jacques Chirac.
Según la investigación judicial, Villepin, siguiendo las instrucciones de Chirac, habría ordenado en 2004 al general Philippe Rondot, número uno de los servicios de inteligencia franceses, investigar a políticos -entre los que se encuentra Sarkozy- que figuraban en la lista de Clearstream, nombre de una cámara de compensaciones interbancarias de Luxemburgo.
La Justicia investiga a Clearstream por el pago de supuestas comisiones ocultas en la venta de seis fragatas a la marina taiwanesa, en 1991. Los políticos con supuestas cuentas en el exterior fueron acusados por el informante anónimo de estar vinculadas a esta venta. Tanto la presidencia como el primer ministro negaron estas versiones en varias ocasiones, pero sus desmentidas no impidieron las nuevas revelaciones que avivan cada vez el escándalo político.
Sarkozy insiste desde hace días en que "sean cuales sean las consecuencias", desea aclarar este asunto.
Debilitado por esta crisis, con menos credibilidad luego de su intento de promover la reforma laboral que sucumbió tras semanas de manifestaciones, los rumores sobre un eventual reemplazo de Villepin se hicieron cada vez más fuertes, hasta el punto de que la prensa lo dio como un hecho y dijo que sólo faltaba que Chirac hiciera pública su decisión.
Su reemplazante sería Sarkozy, actual presidente del partido oficialista UMP. Chirac se reunió con Sarkozy el último fin de semana y según los trascendidos le habría ofrecido el cargo de primer ministro.
Especulaciones
El encuentro dio lugar a una serie de especulaciones sobre la posibilidad de que se concrete el reemplazo. En duda está la capacidad de Sarkozy, el político "estrella" de Francia, para no verse afectado por la "maldición" que pesa sobre el cargo de primer ministro y la ambición presidencial. Algunos sostienen que todo primer ministro que se postule a presidente deberá resignarse a un rotundo fracaso. Superstición o no, el presidente y el primer ministro cayeron en los sondeos. Chirac tiene el 19% de opiniones favorables (23% en marzo), mientras que el 24% de los consultados ven con buenos ojos a Villepin (34% en marzo). Por su parte, Sarkozy mantiene desde hace meses un 50% de aprobación.
Casi a diario se suman nuevas revelaciones y extractos de declaraciones hechas a los jueces que investigaron la existencia de cuentas en el extranjero -entre ellas de Sarkozy- y que tratan de establecer quién es el informante anónimo que se las entregó.
Ayer, el semanario satírico Le Canard Enchainé, publicó ayer que Chirac posee una cuenta secreta en Japón con 58 millones de dólares, cuyo origen no estaría ligado al escándalo Clearstream y que fue el general Rondot el que informó a los jueces de esa cuenta . La información fue desmentida "categóricamente" por el entorno presidencial.



