Detienen en Brasil a la "baronesa del tráfico de drogas"
Su esposo le daba órdenes desde la cárcel
1 minuto de lectura'
SAN PABLO.- La abogada Jaqueline Alcântara de Morais, esposa del traficante internacional Fernandinho Beira-Mar, era la "baronesa del tráfico de drogas" brasileño. Hasta ayer: fue detenida por comandar la compra y venta de drogas y de armas, el lavado de dinero y los homicidios que ordenaba su esposo desde la prisión.
Fernando da Costa, alias Fernandinho Beira-Mar, está preso desde el 2001, cuando fue capturado por el ejército colombiano en un campamento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), en medio de la selva. Estaba negociando con la guerrilla un intercambio de cocaína por armas.
Herido, fue extraditado a Brasil. Temido por el tamaño de la organización que comandaba, fue trasladado de prisión en prisión 11 veces en estos seis años. Pero la organización continuaba funcionando, a pesar de que Beira-Mar estaba detenido en celdas sin acceso a teléfono.
Ayer, más de 300 hombres de la policía federal detuvieron a 13 personas en cuatro estados diferentes. En la casa de Jaqueline, en Río de Janeiro, encontraron 200.000 dólares para gastos personales. En una casa de la favela Beira-Mar detuvieron a una mujer acusada de lavado de dinero y encontraron 130.000 dólares y 25.000 reales, más un auto y una moto.
Beira-Mar tiene tres hijos nacidos en 15 años de relación con Jaqueline. Se casaron formalmente en septiembre pasado, en una ceremonia en la Penitenciaría de Máxima Seguridad de Paraná.
La policía descubrió que los familiares, encabezados por Jaqueline, recibían órdenes precisas de Beira-Mar. Esas órdenes eran transmitidas desde la prisión de Campo Grande, en Mato Grosso do Sul, la más segura del país, donde pasa sus días el traficante. Así lograba mantener viva a la organización, a pesar de que en dos años de investigación se secuestraron 750 kilos de cocaína, cuatro toneladas de marihuana, armamento, vehículos y un avión.
Jaqueline demostró tener la misma mano dura y capacidad de organización que él. Recientemente había sido detenida en Colombia con su madre. Le encontraron una foto que funcionaba como contraseña para circular por lugares en donde sólo se ingresa con autorización superior. La foto era una imagen de Fernandinho, que decía "brasileño Da Costa".
Antes de ser extraditada, fue liberada por la policía colombiana por falta de pruebas y volvió. Se entregó en Manaos, pero salió en libertad al poco tiempo. Siguió entonces comandando la llegada de drogas desde Colombia, Bolivia y Paraguay. La ruta principal de ingreso era por Foz de Iguazú.
Privilegiada
Entre los detenidos ayer están el hermano de Jaqueline. Uno de los hijos de Beira-Mar, Felipe Alexandre da Costa, de 21 años, estaba con ella cuando la policía los sorprendió en un hotel. Como él no tenía orden de prisión, fue liberado. Dos hermanas de Beira-Mar, también cómplices, ya estaban presas, y otra hermana está prófuga.
Jaqueline tiene el privilegio especial de ser la subcomandante de la organización, estatus que las demás mujeres de Beira-Mar no conquistaron. Una de ellas, a quien el traficante le pagó los estudios desde los 12 años, está con protección policial porque contó detalles de la organización y fue amenazada de muerte.
Otra de sus mujeres tuvo menos suerte. Mientras Beira-Mar estaba en prisión, se relacionó con otro hombre. El traficante mandó matar a ambos y luego mutilar sus cuerpos.
Sus restos fueron dejados expuestos en la favela, como un verdadero mensaje mafioso.
- 1
2Una pista, una llamada clave y suerte: cómo un fotógrafo logró la imagen del expríncipe Andrés que dio la vuelta al mundo
3Japón: la historia de Punch, el mono bebé del zoológico que lleva a su peluche por todos lados
- 4
Conmoción en Italia: murió un niño de dos años que había sido trasplantado con un corazón “quemado”

