
Ecuador: la dolarización no está en duda
El 75% de la gente está de acuerdo con ella; el sucre es sinónimo de inestabilidad, devaluación e inflación
1 minuto de lectura'
QUITO.- El spot publicitario que más se repitió en los últimos días de campaña fue uno en el que el candidato de izquierda Rafael Correa repite en tres oportunidades que de ser electo presidente, "la dolarización se mantendrá".
A tal punto la dolarización se convirtió en uno de los pilares de la economía ecuatoriana que incluso Correa, un economista crítico de este sistema monetario, se inclinó ante él y prometió su continuidad para no perder votos. Por convicción o por conveniencia, ninguno de los principales candidatos presidenciales puso en duda la dolarización. Según cifras de la encuestadora Cedatos-Gallup, el 75% de los ecuatorianos está de acuerdo con ella. "La economía se volvió más estable desde la dolarización, la gente tiene pánico de volver a la altas tazas de inflación que había antes", declaró a LA NACION Polivio Córdoba, director de Cedatos-Gallup.
En ese sentido, la gente parece estar dispuesta a sacrificar parte de sus ingresos por una mayor estabilidad económica. "Perdimos capacidad de compra por una gran macro devaluación con la dolarización por un lado y, por el otro, los precios de los productos subieron poco a poco y se asimilaron a los de Estados Unidos, pero no así los salarios", dijo el economista Hugo Arias.
Edwin Morocho, un joven artesano quiteño, comparte esa visión. "Todo subió de precio y los ingresos no", afirmó desde su pequeño local, rodeado de ponchos y de suéteres tejidos a mano. A pesar de esto, la idea de volver al sucre, la moneda nacional anterior al dólar, parece causar casi pánico entre los ecuatorianos. El sucre para ellos es sinónimo de inestabilidad, de devaluación, de inflación. Por eso, en enero de 2000, el gobierno del entonces presidente Jamil Mahuad concretó la dolarización.
"Este sistema ha ayudado a la estabilidad de la economía, ha dado acceso al crédito a sectores que antes no tenían financiamiento", indicó a LA NACION Mauricio Pozo, ministro de Economía entre enero de 2003 y junio de 2004.
Los ecuatorianos valoran haber dejado atrás las devaluaciones cíclicas del sucre y haber adquirido una cierta capacidad de proyección económica en el mediano plazo. "Volver al sucre sería la debacle total", afirmó el taxista Wilson Machado, de 29 años, que destaca la baja inflación, que este año fue del 3,3%. Así, la economía del país marcha encarrilada por los altos precios del petróleo, la confianza de los consumidores y la recuperación de sectores como la pesca y parte de la industria manufacturera, lo que se ha traducido en un crecimiento del 4,9% en el primer semestre de este año.
Pero algunos no creen que este sistema garantice estabilidad en el largo plazo, porque se sostiene principalmente sobre dos factores coyunturales de la economía ecuatoriana: los dólares que ingresan en el país entran de la mano de las exportaciones de petróleo, que hoy conoce precios altísimos, y de las remesas de los inmigrantes, actualmente su segunda fuente de ingresos. "Cuando caiga alguna de estas variantes, eso va a traer ciertos problemas, porque la economía del país es frágil", señaló Arias.
Por ahora, ningún candidato se atreve a poner en duda el sistema, al menos de forma pública. "Políticamente es costoso decir que no mantendrán la dolarización, por eso seguirán con ella", sostuvo el ex ministro Pozo. En ese marco, Correa, que en su visita a la Argentina en agosto dijo que la dolarización estaba "destrozando a Ecuador", en la recta final de la carrera electoral dejó bien en claro que no abandonará el actual sistema. También propuso un programa para la "transformación radical" del país, que incluye el rechazo a un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos y una posible renegociación de la deuda externa. Actualmente, Ecuador (donde la pobreza castiga al 68% de la población) destina el 26,3% del PBI al pago de la deuda.
El socialista moderado León Roldós propone reinvertir la deuda en proyectos de asistencia social y plantea una política "moderada" de generación de empleo y fomento de la inversión extranjera. Los candidatos de derecha Alvaro Noboa y Cynthia Viteri aprueban la firma del TLC con Washington y prometen generar empleo mediante la inversión extranjera e interna.
1- 2
Videos y fotos: reportan incendios y ataques en México tras la muerte del narco “El Mencho”
- 3
Más presión para la monarquía británica: revelangastos personales que Andrés pagaba con fondos públicos
- 4
Dónde queda Jalisco, el estado mexicano en el que fue asesinado El Mencho, líder del Cartel Jalisco Nueva Generación

