EE.UU quiere que Mobutu renuncie
Clinton señaló la necesidad de elecciones en Zaire; nada sostiene ahora al dictador africano ante el avance de los rebeldes siguen avanzando
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WASHINGTON, 9 (Reuter).- La Casa Blanca es de la opinión que el presidente zaireño, Mobutu Sese Seko, debería abandonar el poder porque carece de suficiente respaldo para llevar al país "hacia el siguiente capítulo de su historia".
El vocero de la Casa Blanca, Mike McCurry, manifestó que una solución negociada a la guerra civil de Zaire debería incluir acuerdos para la creación de un gobierno de transición, como paso previo a elecciones.
"Eso claramente refleja nuestro punto de vista de que el mobutuísmo está a punto de convertirse en una criatura de la historia -indicó-.El respaldo al presidente Mobutu es insuficiente para llevar a Zaire el siguiente capítulo de su historia.
McCurry se negó a responder una pregunta sobre las gestiones que estaría realizando Estados Unidos para encontrar un país que acepte a Mobutu como exiliado.
Interrogado sobre la posibilidad de que Mobutu se exilie, McCurry dijo que "existe la necesidad de que se hagan arreglos para un proceso de transición que conlleve a un gobierno mediante elecciones". Agregó que el gobierno de Mobutu tiene "pleno conocimiento" de la postura norteamericana.
Destitución
KINSHASA, Zaire, 9 (AP).- El presidente Mobutu Sese Seko destituyó hoy a su primer ministro y asignó a un general del ejército la tarea de dirigir el gobierno, en tanto intentaba retener el poder y sobrevivir al avance de las tropas rebeldes, que integran la Alianza de Fuerzas para la Liberación de Congo-Zaire, de Laurent Desire Kabila.
Un vocero del Ministerio de Defensa anunció la designación poco después de que estallaran intensos enfrentamientos entre los soldados y miles de partidarios de Etienne Tshisekedi, el principal activista opositor de Zaire y quien fue designado primer ministro la semana pasada.
Poco antes de conocerse el anuncio, seis soldados se llevaron en un vehículo a Tshisekedi, luego de que éste llegó al edificio donde se halla el despacho del primer ministro y donde se aprestaba a asumir el cargo.
Desde que fue designado primer ministro, Tshisekedi tomó medidas para socavar la dictadura de Mobutu. Declaró nula la Constitución, disolvió el gobierno y ofreció puestos en el gabinete a representantes del ejérci.to rebelde de Kabila, que controla casi todo el país.
Pero esas medidas también enfurecieron a los parlamentarios que lo habían designado primer ministro, lo que puso en marcha un movimiento en su contra que culminó hoy, en un fallido intento de Tshisekedi de encabezar una manifestación rumbo a la sede del primer ministro.
Centenares de soldados dispararon gas lacrimógeno y detuvieron a Tshisekedi cuando éste llegaba al edificio, haciendo la señal de la victoria. La declaración de Mobutu fue anunciada poco después.
El vocero Leon Kalima se refirió a "la gravedad de la situación" y dijo que el nuevo primer ministro, el general Likulia Bolongo, estaba "bien preparado para calmar" la situación.
Bolongo ha sido jefe del estado mayor conjunto y ministro de defensa. "El señor Tshisekedi fue llevado a su residencia para su seguridad personal -dijo Kalima-. No fue sometido a arresto domiciliario".
Mobutul, acorralado
La designación de un general del ejército como jefe del gobierno refleja la severidad de la reacción de Mobutu ante los avances de los rebeldes rumbo a la capital. El presidente declaró anoche el estado de emergencia, prohibió los actos políticos y designó gobernantes militares en todo el país.
Kabila afirmó anoche que sus tropas estan a sólo 260 kilómetros de la capital, cerca de la ciudad de Bandundu, y que seguirán avanzando hacia Kinshasa para poner fin a la dictadura de Mobutu, que gobierna desde hace casi 32 años.
Esta mañana, una fuente de Lubumbashi, la segunda ciuda de Zaire, sostuvo que los rebeldes perforaron las defensas del gobierno y que había enfrentamientos en las calles. El informante, Thierry Mwengwe, un agente de alquiler de autos, sostuvo que los habitantes de Lubumbashi se abstuvieron de salir a las calles.
En rigor, las fuerzas de Kabila controlan ya todas las ciudades importantes de Zaire, incluída Lubumbashi, y la única excepción parece ser Kinshasa, la capital.
Kabila rechazó los puestos en el gabinete que le ofreció Tshesekdi y dijo que no dejará de luchar hasta que Mobutu abandone el poder. También señaló que permitirá que el presidente, de 66 años, que tiene cáncer de próstata, se quede en Zaire, pero que tendrá que ir a vivir como un civil en su aldea natal de Gbadolite. "Puede irse a morir allí", precisó.
Fases de la crisis
ROMA, 9 (ANSA).- La siguiente es la cronología de seis meses de enfrentamientos entre la guerrilla y el ejército en Zaire.
13 de septiembre de 1996: el gobierno acusa a Ruanda y a Burundi de fomentar desórdenes en la región de Uvira (noreste), donde -según los zaireños- 3000 banyamulenge (etnia tutsi que vive en Zaire desde hace más de 200 años) fueron enrolados por el ejército ruandés.
7 de octubre de 1996: estalla la revuelta de los banyamulenge. El 24 de octubre los rebeldes tutsi conquistan la ciudad de Uvira y el 30 Bukavu, capital del Kivu meridional.
1° de noviembre de 1996: los rebeldes tutsi, apoyados por soldados ruandeses, conquistan Goma, la capital del Kivu norte.
20 de enero de 1997: el primer ministro, Kengo Wa Dondo, anuncia una contraofensiva del ejército, que fracasa.
27 de enero de 1997: los antigubernamentales conquistan Kindu, 300 kilómetros al oeste de Goma.
15 de marzo de 1997: los rebeldes conquistan Kisangani (noreste de Zaire), tercera ciudad del país.
18 de marzo de 1997: el Parlamento de transición destituye al primer ministro Kengo Wa Dondo. El premier no acepta la destitución.
22 de marzo de 1997: el rebelde Kabila anuncia la conquista de Kabinda (Kasai oriental) y señala que los suyos llegaron a Yangambi, a orillas del Zaire.
24 de marzo de 1997: renuncia el primer ministro, Kengo Wa Dondo.
28 de marzo de 1997: los rebeldes tutsi de Kabila ocupan Kasenga, ciudad de la provincia minera de Shaba (ex Katanga).
31 de marzo de 1997: los rebeldes tutsi toman el control del importante núcleo ferroviario de Kamina (provincia minera del sur).
2 de abril de 1997: Mobutu firma el decreto de nombramiento de Etienne Tshisekedi, de la oposición, como primer ministro.
4 de abril de 1997: los rebeldes tutsi conquistan la ciudad de Mbuji-Mayi, capital de la provincia productora de diamantes del Kasai oriental.
5 de abril de 1997: la oposición retira la confianza a Tshisekedi. Comienzan en Pretoria, bajo la égida de la UN, la OUA y Sudáfrica, las negociaciones entre rebeldes tutsi y el gobierno de Zaire.
9 de abril de 1997: cae Lubumbashi. Hombres de Kabila están a 270 kilómetros al este de Kinshasa, en la provincias de Bandundu.
El último canto del gallo
PARIS, 7 (ANSA).- El general Mobutu Sese Seko tomó el poder en Zaire el 24 de noviembre de 1965, cuando sólo tenía 35 años y era jefe de las fuerzas armadas. Tenía ambiciones desenfrenadas y un profundo desprecio por las reglas democráticas.
En la época del golpe con que derrocó al presidente Kasavubu su primer nombre todavía era Joseph Desiré. Se lo habían aconsejado a su padre, ex cocinero de la armada colonial belga, las monjas de la Misión de Kinshasa, que por entonces se llamaba todavía Leopoldville.
Allí, el futuro dictador, siempre caracterizado por su inseparable sombrero de piel de leopardo, estudió con cierto provecho y recibió una severa educación católica.
Mobutu, que desde joven militó en los movimientos por la independencia del Congo y fue también ministro de Defensa del gobierno de Patrice Lumumba (el fundador del nuevo Estado africano), se nombró a sí mismo jefe de Estado y guía de Zaire dos meses después de derrocar a Kasavubu.
Hasta 1991, apoyado por su partido, el Movimiento Popular de la Revolución (MPR), pero sobre todo gracias a la fidelidad del ejército, el poder de Mobutu fue absoluto. En esas décadas cometió una larga serie de violaciones de los derechos humanos y acumuló una enorme riqueza. De hecho, una de las mayores del mundo.
En 1971 cambió su primer nombre y se denominó Sese Seko, "el gallo que canta victoria", el guerrero al que ninguno puede resistir. Hoy, ese gallo parece a punto de lanzar su último canto.
Nacido el 14 de octubre de 1930 en una pobre aldea del norte del país, Mobutu -que tiene siete hijos- consiguió convertirse en uno de los diez hombres más ricos del mundo gracias a la expoliación sistemática del patrimonio de su país.
Su monstruoso patrimonio "líquido" ronda hoy los 8000 millones de dólares.A ello hay que sumar sus castillos en Bélgica; la "Villa del Mar" en Rocquebrune-Cap-Martin, sobre la Costa Azul; un departamento de 800 metros cuadrados sobre la exclusiva Avenida Foch de París, un edificio de 32 habitaciones en Suiza y un yate anclado en un puerto de la Costa Azul.
Aunque Zaire tiene un rédito per cápita de 200 dólares anuales, Mobutu se hizo construir -a expensas del Estado- un extraordinario palacio en Gbadolite, su pueblo natal, dotado de una pista de aterrizaje ultramoderna donde puede posarse un Concorde.
Los verdaderos problemas empezaron para Mobutu en 1991. La apertura "democrática", con el intento de hacer participar a otros partidos en la gestión política del país, culminó en un fracaso, con revueltas sangrientas en todo Zaire. En ese momento parte de la oposición decidió tomar las armas.
Repudio generalizado
Repudiado por todas las potencias occidentales, Mobutu fue "recuperado" por Francia en 1994. Francois Mitterrand lo invitó a la cumbre franco-africana de Biarritz.
Así, después de haber interrumpido en 1991 toda cooperación militar y civil con Zaire por los crímenes contra los derechos humanos, París favoreció, a partir de 1994, una reinserción de Kinshasa en el seno de la comunidad africana.
La nueva actitud de Francia había sido determinada por la convicción de que una alianza con Mobutu permitiría contener la influencia anglosajona en Africa central, influencia alimentada por Uganda, pro norteamericana y "patrocinante" de la revuelta de Kabila, y por Ruanda, cuyos actuales dirigentes están muy cercanos a los de Kampala.
La alianza de Francia con Mobutu es, por lo tanto, una herencia que Jacques Chirac recibió de su predecesor. París está viviendo ahora la desintegración del Zaire de Mobutu como uno de los más candentes fracasos de su política africana.
El 24 de abril de 1996, Chirac recibió en el Eliseo al incómodo huésped, pero lo hizo entrar por una puerta secundaria, subrayando de todas las maneras posibles que la visita no tenía ningún carácter oficial.


