
EE.UU.: un hombre mató a 5 personas en un hotel
Con dos armas: en la ciudad de Tampa, un empleado baleó a sus compañeros de trabajo; cuatro de ellos y una transeúnte murieron.
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TAMPA (Reuters).- En un caso que conmocionó al país por tratarse de una nueva masacre en el lugar de trabajo, un empleado de hotel mató ayer a cinco personas en un tiroteo en la ciudad estadounidense de Tampa, en el Estado de Florida, entre ellas cuatro de sus compañeros de trabajo y a una mujer que se encontraba en un estacionamiento cercano, informó la policía.
El hombre también hirió a otras tres personas, antes de ser dominado por la policía y puesto bajo custodia.
El jefe de la policía de Tampa, Bennie Holder, dijo que el tiroteo comenzó a mitad de la tarde en el Radisson Bay Harbor, en Courtney Campbell Causeway, cerca de la bahía de Tampa. Holder agregó que se desconocen los motivos que impulsaron al hombre a agredir a sus compañeros.
Varios testigos describieron una escena caótica, en la que el hombre realizó varios disparos en el vestíbulo y la zona de la piscina, antes de tomar un auto y emprender la huida hacia el estacionamiento de un restaurante cercano, donde disparó, mató a una mujer y tomó otro auto.
El hombre, cuya identidad no se dio a conocer, tenía dos armas. Fue rápidamente acorralado por agentes de la policía y no ofreció resistencia al ser arrestado.
"Vine de la ciudad de Nueva York para escapar de la locura que hay allá y termino en una de las situaciones más locas en la que he estado en mi vida", comentó un testigo a la prensa local.
El tiroteo de ayer de Tampa es el peor ocurrido en esa ciudad desde mayo de 1998, cuando un hombre arrestado bajo sospecha de haber matado a tiros a su hijo de cuatro años escapó de la custodia policial y mató a tres agentes.
Hank Earl Carr mantuvo a la policía acorralada por cuatro horas en una estación de gasolina del norte de Tampa antes de suicidarse.
Escapar de la locura
El incidente del hotel es el más reciente de una serie de tiroteos en masa en Estados Unidos. A pocas horas de concluir el milenio, cuando el país creía cerrada su cuenta de masacres que este año dejó demudados a los norteamericanos, el tiroteo de ayer incrementó la preocupación.
El mes último, en el peor asesinato en masa en la historia de Hawaii, un empleado de 15 años de la empresa Xerox mató a tiros a siete hombres en el depósito de Honolulu donde trabajaba.
En septiembre, un hombre asesinó a siete personas en una atestada Iglesia Bautista de Wedgwood, en Texas, antes de quitarse la vida.
Y en julio, un hombre descripto como un corredor de Bolsa arruinado, mató a nueve personas en dos casas de corretaje en Atlanta, antes de suicidarse. Previamente, el hombre había matado a su esposa y dos hijos en un suburbio de la ciudad.
Una vez más, se instaló en la sociedad norteamericana el debate sobre la posesión de armas.



