
El alma de la logia P2
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1981
Toscano, nacido en Pistoia en 1919, Licio Gelli, ex jefe de la logia fascista P2, saltó a la fama en marzo de 1981.
Por entonces, dos jueces de Milán sacaron a la luz unas listas repletas de nombres ilustres que pertenecían a su organización secreta "Propaganda Due", lo que desencadenó el escándalo más grave de los últimos tiempos en Italia.
En las listas, en las que figuraban ministros, altos oficiales, jefes de los servicios secretos, ejecutivos, magistrados, burócratas y periodistas, también había un total de 21 argentinos. Entre ellos, el almirante Emilio Massera y el general Carlos Suárez Mason.
Gelli, de hecho, tenía profundos lazos con la Argentina, país al que había viajado después de la Segunda Guerra Mundial y en donde, amén de haber hecho dinero "ayudando" a los fascistas que emigraban, había estrechado una profunda amistad con Juan Domingo Perón y José López Rega.
Por algo, en 1974, el maestro venerabile había sido nombrado agregado comercial de la embajada argentina en Roma, cargo que le daba derecho no sólo a la ciudadanía argentina, sino también a un pasaporte diplomático de nuestro país.
Desde el 22 de mayo de 1981, y durante más de un año, Gelli estuvo prófugo, convertido en uno de los hombres más buscados del mundo, con pedido de captura por espionaje. El 13 de septiembre de 1982 fue arrestado y encarcelado en Ginebra.
En agosto de 1983, mientras se tramitaba su extradición a Italia –donde se habían abierto decenas de procesos judiciales en su contra por diversos delitos–, el ex jefe de la logia más exclusiva de la masonería italiana logró fugarse de la cárcel suiza, en forma espectacular.
Esa no fue la única gran fuga del "maestro", que se entregó finalmente en Ginebra, en septiembre de 1987, desde donde fue extraditado a Italia para enfrentar a la Justicia. Casi once años más tarde, en mayo de 1998, mientras se encontraba con libertad provisional, volvió a desaparecer del mapa.
Pocos meses más tarde, en septiembre, fue arrestado por la policía en Cannes y luego extraditado nuevamente a Italia. Allí, mientras tanto, en su residencia de la periferia de Arezzo –en Villa Wanda– la policía había hallado un verdadero tesoro: 164 kilos de oro, escondido en varias macetas.
2004
Pese a haber sido condenado en 1992 a 18 años y 6 meses de prisión por bancarrota fraudulenta en el caso del Banco Ambrosiano, Licio Gelli, que hoy tiene 85 años, vive bajo arresto domiciliario en su legendaria villa de las afueras de Arezzo, debido a motivos de salud.
Al margen de graves problemas cardíacos, que lo obligan a internaciones y controles, el "maestro" sufre de osteoporosis y ha perdido movilidad, pero está perfectamente lúcido, como se deduce de algunas entrevistas que ha concedido en los últimos años.
Aunque la P2 resultó involucrada directa o indirectamente en los mayores escándalos de la posguerra italiana –intentos de golpe de Estado, la estrategia de la tensión, la mafia, "tangentópolis", el caso Calvi y el caso Moro, entre otros– Gelli, en 1989, escribió un libro titulado "La verdad", en el cual intenta defenderse y denuncia la "marea de mentiras" que pesan sobre su persona.
El actual premier italiano, Silvio Berlusconi, también figuraba en las listas de la P2. Su número de ficha era la 1816 y la fecha de afiliación, enero de 1978.
Cuando se le preguntó hace unos años al Cavaliere qué sabía de Gelli, respondió: "Yo también, como 50 millones de italianos, todavía espero saber cuáles hechos efectivamente se le imputan. Años de investigaciones sirvieron sólo para a ofrecer a las distintas facciones políticas un terreno de lucha y de calumnias."






