
El canciller peruano, en medio de un escándalo
Habría insultado a Pérez de Cuéllar
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LIMA (AFP).- El canciller peruano, Oscar Maúrtua, está en medio de una controversia política, con pedidos para que renuncie, por un incidente que tuvo con el embajador Javier Pérez de Cuéllar y que puede afectar un viaje del presidente Alejandro Toledo a Estados Unidos la próxima semana.
Ante los cuestionamientos, el primer ministro Pedro Pablo Kuczynski dijo ayer que Maúrtua no debería ser separado del cargo y planteó como una salida probable que pida públicamente disculpas a Pérez de Cuéllar, ex secretario general de ONU.
"No debería ser separado del cargo; si realmente fue bochornoso [el incidente], no lo sabemos; lo que se impone es, pues, una disculpa pública", declaró. Sin embargo, desde París, donde reside, el ex secretario de la ONU rompió el silencio y confirmó que el 14 de diciembre último fue víctima de un lamentable incidente protagonizado por Maúrtua en el aeropuerto de Nueva York.
Pérez de Cuéllar dijo que ese "penoso hecho [fue presenciado] por numerosas personas" y confirmó la veracidad de las versiones difundidas por medios de prensa peruanos.
Diarios de Lima precisaron que Maúrtua, con evidentes signos de ebriedad, provocó un bochornoso incidente en el que en una actitud destemplada utilizó frases fuera de lugar y agraviantes contra el diplomático peruano.
Kuczynski indicó que el presidente Toledo tenía previsto conversar ayer con Pérez de Cuéllar, "para tener una visión sobre los acontecimientos".
La permanencia de Maúrtua en el Ministerio de Relaciones Exteriores está en manos de Toledo. Anteanoche, el jefe de Estado dijo que el canciller tiene su confianza "hasta tener mayor información" luego de que converse con Pérez de Cuéllar y tener así "una opinión más cruzada y más reflexiva". Toledo elogió la figura del ex secretario general de la ONU, señalando que fue su embajador en Francia y que se trata de "un hombre que le ha dado mucha credibilidad al Perú".
La controversia en torno al canciller se produce días antes de que Toledo inicie la próxima semana una visita oficial a Estados Unidos, donde se reunirá con George W. Bush y en la que también aprovechará para concertar los plazos de firma de un Tratado de Libre Comercio entre Lima y Washington. La agenda internacional del mandatario incluye además un viaje a Chile para asistir a la investidura de Michelle Bachelet.
Estos compromisos harían difícil un cambio del canciller a corto plazo. En todo caso una eventual decisión en ese sentido podría adoptarse después de esos compromisos. La dimisión de Maúrtua fue reclamada por la candidata presidencial derechista Lourdes Flores, favorita para las elecciones del 9 de abril, y secundada por otros candidatos al sillón presidencial.
Pérez de Cuéllar renunció el 23 de febrero como miembro de la Comisión Consultiva del Ministerio peruano de Relaciones Exteriores, aunque su decisión se hizo pública el martes pasado.



