
El capitán temerario
Con aires de severo e implacable, el flamante mandatario deberá sacar al país de uno de sus peores momentos
1 minuto de lectura'
Es un hombre de expresión demasiado firme, mirada fija y bigote castrense, que casi siempre elige el estilo coloquial para responder a los periodistas, consciente de que su involuntario aspecto de dureza le resta posibilidades ante otros políticos de impronta más simpática y sonrisa fácil.
Luis González Macchi, el nuevo presidente paraguayo, parece esconder bajo sus aires de severidad fría una naturaleza pasional, que se pone de manifiesto en discursos imprevistos y encendidos. Tiene fama de implacable, de paciente y de pertinaz, y de llegar siempre donde se propone.
Estuvo durante años (1971-1989) al frente del Servicio Nacional de Promoción Profesional (SNPP) en la época del ex dictador Alfredo Stroessner, aunque sin alcanzar mucha trascendencia, e integró por primera vez el Parlamento durante el gobierno de Juan Carlos Wasmosy. Quienes lo conocen bien aseguran que su liderazgo actual es el producto de una espera deliberada y no de hechos circunstanciales.
Lo cierto es que acaba de saltar a los primeros planos como por arte de magia y de la mano del argañismo -la fracción del Partido Colorado más identificada con el viejo régimen de Stroessner-, a la cabeza del primer gobierno de coalición en medio siglo de historia paraguaya.
Va por su tercer matrimonio. Está casado con Susana Galli Romañach, ex Miss Paraguay 1978, de 39 años, decoradora, con la que ha tenido sus dos últimos hijos: María Julia, de 2 años, y María Marta, de 6 meses. Tiene otros cinco hijos de los matrimonios anteriores.
Su casamiento con la bella ex miss luego de dos claudicaciones y sus hijos recientes quizá sean el costado de González Macchi, de 51 años, que más lo identifican con su verdadera forma de ser. Calvo y con algún kilo sobrante, parece de más edad y junto a una esposa de aspecto llamativamente joven luce como un hombre resuelto a abordar sin timidez una imagen de pareja al viejo estilo pudiente.
Proviene de una de las familias más tradicionales de Paraguay y ese sello se advierte en gestos que trata de disimular en beneficio de actitudes más cercanas a la realidad apremiante que hoy vive su país.
Es un presidente que parece haber llegado dispuesto a cambiar algo, pero eso sólo lo dirá el tiempo, el único artífice capaz de desnudar virtudes y defectos. Por lo pronto, está en el centro de la escena como un protagonista destinado a llevar adelante una gestión que hoy es vendida a la opinión pública con rasgos fundacionales.
Trayectoria ascendente
La trágica semana que precipitó el derrumbe del ex presidente Raúl Cubas y su meteórico ascenso al poder lo dejó con poco margen para las medias tintas y lo que se espera de él quizá resulte excesivo. Pero por lo menos su vida personal -tres matrimonios y flamantes paternidades- demuestra que se trata de un hombre valiente.
González Macchi nació en Asunción el 13 de diciembre de 1947. Hizo sus estudios primarios en la escuela República de Brasil y los secundarios en el colegio Sagrado Corazón de Jesús (salesiano).
Se recibió de abogado en la Universidad Nacional de Paraguay y realizó cursos en España, en el Programa de Promoción Obrera del Ministerio de Trabajo de ese país.
Una poderosa gravitación
El actual mandatario se afilió al Partido Colorado a los 18 años y ocupó la presidencia de las delegaciones partidarias ante las seccionales coloradas de la capital y del interior, lo que le abrió el camino para iniciar una trayectoria ascendente dentro de la fuerza. Al mismo tiempo, su desempeño profesional lo llevó a ocupar la titularidad del Consejo de Abogados Colorados del Paraguay -de poderosa gravitación en el país- durante 1978. Fue reelegido en ese cargo para el período que abarcó 1980 y 1983. Diez años después arribó a la Cámara baja y fue diputado nacional entre 1993 y 1998, durante la gestión del ex presidente Wasmosy, hoy senador vitalicio y su aliado político de mayor solvencia económica. González Macchi comenzó a integrar la junta de gobierno del Partido Colorado en 1996 y llegó a la Cámara de Senadores el año último, a cuyo frente se encontraba cuando se produjo la crisis política que terminó con el derrumbe del ex presidente Cubas. En ese momento también era presidente del Congreso Nacional y, junto con el ex titular de la Cámara de Diputados y actual ministro del Interior, Walter Bower, lideró el frente opositor a Cubas desde las filas de los seguidores del asesinado vicepresidente Luis María Argaña.
Horizontes tormentosos
En sus primeros días al frente del Poder Ejecutivo, González Macchi supo consolidar un gobierno de unidad con los viejos opositores al Partido Colorado, lo que hoy constituye una esperanza para sortear horizontes tormentosos. Pero está al timón de un buque que transita tempestades con el casco abierto y la estructura corroída, poco combustible y maquinaria exhausta. De su valentía para afrontar desafíos inaugurales, como lo señala su vida privada, quizá dependa que ese buque llegue a puertos todavía muy lejanos.
Intenciones
- "De aquí en más se acabó la corrupción en Paraguay."
- "No habrá venganza, pero sí justicia."
- "Vamos a cumplir con la Constitución. Habrá elecciones."
- "Gobernaremos con la oposición, porque la unidad es hoy una herramienta imprescindible."
- "Muy lamentable la decisión de Menem de otorgar asilo a Oviedo."
1- 2
Dónde queda Jalisco, el estado mexicano en el que fue asesinado El Mencho, líder del Cartel Jalisco Nueva Generación
- 3
La revelación de la testigo clave del vuelo de Malaysia Airlines: “Pensé que lo encontrarían”
4Al menos 23 muertos y decenas de desaparecidos por lluvias extremas en el sureste de Brasil


