
El Concorde volvió a volar a Nueva York después de 15 meses
British Airways y Air France retomaron la ruta aérea con un avión más seguro
1 minuto de lectura'
LONDRES.- British Airways y Air France reanudaron ayer los vuelos de Concorde suspendidos por el desastre que en julio del último año causó en las inmediaciones del aeropuerto Charles de Gaulle 113 víctimas mortales, cuatro de ellas en tierra.
La aerolínea francesa -protagonista del accidente-, y la británica eligieron el mismo día para iniciar el servicio a Nueva York apelando en ambos casos a celebridades para probar que la nave es ahora más segura que nunca gracias al blindaje del tanque de combustible y la instalación de nuevos neumáticos, los dos factores que habrían provocado la tragedia hace quince meses.
En el caso británico, Tony Blair llegó al extremo de alquilar su propio Concorde para encontrarse en Washington con George Bush. El jefe ejecutivo de British Airways (BA), Rod Eddington, dijo con júbilo que su firma ya cuenta con 7000 reservas de pasajeros ansiosos por viajar en Concorde a Nueva York y Barbados.
Esto parece contrastar con las agoreras noticias en torno al futuro del sector en la era "pos-11 de septiembre". La aerolínea belga Sabena se declaró ayer en quiebra y la misma BA anunció una caída del 98% en sus ganancias de julio a octubre de este año.
Para esclarecer este y otros puntos, LA NACION consultó al máximo experto británico en la materia, el doctor Simon Bennett, profesor de la cátedra "Manejo de Desastres" de la Universidad de Leicester y asesor privado de prestigiosas instituciones como el Foreign Office.
"Blair no viajó en un avión sino en una bandera que lo dejó en Washington en apenas 2 horas 55 minutos, mientras la mayoría de los mortales tienen que hacerlo en 7 horas 45 minutos. Es una cuestión de prestigio -explicó Bennett-. El Concorde es un "tótem" para los británicos y los franceses. Un ejemplo de que, cuando aprendimos finalmente a dirigirnos la palabra, creamos algo realmente extraordinario. Pero eso fue en 1969. Ahora el Concorde no es más que el remanente de una tecnología obsoleta, un avión costoso y dañino para el medio ambiente".
El Concorde devora 250 galones de kerosene en cada viaje trasatlántico, tres veces más que un Boeing que transporta más del doble de sus 100 pasajeros. Al quebrar la velocidad del sonido, produce un ruido cinco veces mayor al del resto de las aeronaves. El alto consumo de combustible y la suba en las pólizas de seguro explican el precio del ticket de ida y vuelta a Nueva York: 9600 dólares.
Al tanto de lo oneroso del boleto, Downing Street ofreció a la prensa extranjera compartir el vuelo inaugural con el primer ministro -sin garantía de dar entrevistas- por 5500 dólares el asiento. "Fue un acto promocional. Blair sabe que las aerolíneas de bandera son un tesoro nacional, tanto sean privadas como estatales -destacó-. Son la forma más efectiva de desparramar la reputación nacional por todo el mundo."
Excusas
Y este no es el único mito derribado por el académico. Bennett sostiene que los ataques contra el World Trade Center y el Pentágono, lejos de haber perjudicado a la aeronavegación, son un inesperado salvavidas.
"Los márgenes operativos del sector venían cayendo en picada mucho antes del 11 de septiembre. Lo que el desastre le ha dado a muchas aerolíneas es la excusa para llevar adelante planes de racionalización hasta entonces difíciles de aplicar sin causar una eclosión social. British Airways, por ejemplo, acaba de anunciar 7200 despedidos, pero 800 de ellos ya estaban previstos antes de los sucesos en los Estados Unidos", indicó.
"Es triste decirlo, pero la verdad es que de no haber sido por estos terribles atentados los gobiernos se habrían negado a darles subsidios. Ahora están dispuestos a hacerlo", añadió.
Sobre la base de la experiencia recogida durante la Guerra del Golfo, Bennett estima que el sector recobrará la salud en un año. "Olvídese de la competencia de Internet y de las teleconferencias. En un mundo globalizado la gente necesita más que nunca verse "cara a cara". Y para eso tiene que viajar. El miedo terminará de evaporarse mediante el olvido", destacó.




