El Congreso dio más fueros a Pinochet

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26 de marzo de 2000  

SANTIAGO, Chile.- El Congreso chileno, por amplia mayoría aunque con el oficialismo dividido, aprobó ayer una reforma constitucional que le otorga a Augusto Pinochet un fuero especial como ex presidente y que le permite retirarse de la actividad política gozando de inmunidad ante la Justicia.

La controvertida reforma crea el status de "post presidente" y posibilita a los senadores vitalicios, Pinochet y el ex presidente Eduardo Frei, a renunciar a sus escaños en la Cámara alta de la Legislatura, con el fin de adquirir el nuevo título.

En la votación, 113 parlamentarios aprobaron la reforma, 27 la rechazaron y 3 se abstuvieron. Pinochet no concurrió a votar.

El Partido Socialista impugnó el proyecto tras advertir que el fuero de ex gobernante permitiría a Pinochet evadirse finalmente de los procesamientos por los crímenes atribuidos a su pasado régimen (1973-1990).

Pinochet (84) goza de fuero parlamentario como senador vitalicio, dignidad que la Carta Fundamental reserva a todos los ex jefes de Estado, pero la garantía puede ser revocada por la Corte Suprema en casos de demandas con pruebas que ameriten un procesamiento.

En cambio, el estatuto especial para los ex presidentes aprobado por el Congreso no contempla mecanismos expresos para proceder a un desafuero que facilite la prosecución de causas en los tribunales.

Pinochet podrá optar ahora al fuero presidencial si renuncia al puesto en el Senado.

La innovación legislativa contó con el apoyo del total de la bancada derechista y opositora de la Unión Demócrata Independiente y Renovación Nacional, los sustentos políticos de la pasada gestión de Pinochet, además del voto afirmativo de la Democracia Cristiana.

Hubo unos pocos votos derechistas que rechazaron la iniciativa, que desde el regreso a Chile de Pinochet el 3 de marzo levantó polvareda y las suspicacias de que el ex dictador pudiera disfrutar de un doble fuero, como senador vitalicio y como ex mandatario.

De paso, la iniciativa le otorgará al ex presidente Patricio Aylwin reconocimientos a su dignidad, como el fuero y una pensión a perpetuidad. Aylwin tampoco es senador vitalicio porque la Constitución legada por Pinochet estableció que sólo quienes hayan cumplido un período de seis años tienen esa posibilidad. Aylwin, como mandatario de transición, sólo gobernó cuatro años.

La iniciativa surgió el año pasado mientras Augusto Pinochet se encontraba bajo arresto domiciliario en Londres y se buscó, como una forma de facilitar su liberación, permitirle abandonar el cargo de senador vitalicio, actualmente irrenunciable, y facilitarle el retiro de la vida política.

En su paso por las dos Cámaras legislativas fue aprobada por unanimidad. Pero el retorno de Pinochet cambió el escenario, se acentuaron las susceptibilidades, asomaron las dudas y surgieron los opositores.

Los detractores del proyecto fueron fundamentalmente los socialistas, cuyo partido ha presentado dos de las 76 querellas judiciales contra Pinochet. También hubo unos pocos votos derechistas y demócratas cristianos que se sumaron al rechazo.

Durante el debate de dos horas que se produjo en la sede del Congreso en Valparaíso, el diputado socialista Juan Bustos dijo que "ni en apariencia es dable interferir" en los posibles juicios contra Pinochet.

Veto improbable

Pero el oficialismo mayoritariamente aprobó el proyecto, que, de no mediar un veto del gobierno, será próximamente ley. El gobierno anticipó que un posible veto sólo sería considerado por petición de los legisladores. Pero la amplia votación favorable parece descartar esa posibilidad.

"El cuadro de Pinochet no produce ningún cambio, porque si llegara a renunciar, mantendría las garantías que hoy tiene en el ejercicio de senador. Por lo tanto, no agrega nada a la situación que hoy posee", señaló a La Nación el diputado demócrata cristiano Edgardo Riveros.

El legislador oficialista agregó que sería una trampa jurídica que no está contemplada argüir que Pinochet goza a partir de ahora de doble fuero.

Grupos de derechos humanos, sin embargo, se manifestaron en las afueras del Congreso, rechazando la reforma constitucional. También lo hicieron en los tribunales del Congreso luego de que la iniciativa fuera aprobada.

La presidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos, Viviana Díaz, calificó como "una vergüenza" la aprobación en el Parlamento de la reforma constitucional.

"Es inconcebible que el Parlamento esté extendiéndole el fuero (a Pinochet) con objeto de impedir que sea procesado por la Justicia. Esta es una vergüenza para el país", subrayó la dirigente.

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