El drama de los niños huérfanos y abandonados
Miles de ellos vagan por las calles en Haití
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PUERTO PRINCIPE.– El bebe de cinco meses que está en el hospital de campaña israelí en la capital haitiana no tiene nombre, apenas un número. Nadie sabe quién dejó al niño semiinconsciente en el centro médico improvisado después de recogerlo de entre los escombros de un edificio.
"¿Qué haremos con él cuando terminemos?", se preguntó el doctor Assa Amit, jefe del departamento pediátrico del hospital. Nadie sabe quiénes son sus familiares o siquiera si alguno de ellos está vivo.
Es así como, ocho días después del terremoto, comienza a correrse el velo de un nuevo drama: el de miles de niños que han quedado huérfanos y abandonados, y que vagan solos por las caóticas calles de Puerto Príncipe.
Antes del sismo, los huérfanos abundaban en Haití. Según el sitio de Internet del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), en sus asilos y hogares vivían 380.000 niños abandonados. Algunos habían perdido a sus padres en desastres anteriores; otros quedaron abandonados en las interminables luchas políticas, que impulsaron a miles de personas a pedir asilo en Estados Unidos, sin sus hijos. Y otros tienen padres muy pobres para cuidarlos.
Para paliar esta trágica situación, grupos internacionales de ayuda intentan acelerar los procesos de adopción que ya estaban en curso. Por ejemplo, el gobierno holandés envió anteayer a funcionarios de inmigración para tratar de ubicar a un centenar de niños en proceso de adopción por familias de ese país, y hoy llegará a Puerto Príncipe un avión que sacará de Haití a otro centenar de pequeños, que serán adoptados por familias holandesas.
Por su parte, Estados Unidos anunció que flexibilizó los procesos de adopción para los huérfanos de Haití y autorizó su traslado a suelo estadounidense sin necesidad de pasaporte. Gracias a esta resolución, 53 niños haitianos, que fueron salvados de las ruinas de un orfanato en Puerto Príncipe por socorristas estadounidenses, llegaron ayer a Pittsburgh, Pensilvania.
Tras el aterrizaje del avión que transportó a los pequeños, éstos fueron sometidos a exámenes médicos. "El equipo que venía con ellos nos habló de casos de diarrea y deshidratación", declaró Marc Lukasiak, vocero del Hospital de Niños, adonde fueron trasladados.
Los niños del orfanato de Bresma llegaron a bordo de un avión de carga militar, acompañados por el gobernador de Pensilvania, Ed Rendell. La mayoría de ellos estaban a la espera de ser adoptados por familias estadounidenses, un proceso que en general lleva más de 18 meses.
Por otro lado, la Iglesia Católica en Miami también trabaja en un plan que permitirá a miles de huérfanos vivir de forma permanente en Estados Unidos. Es así como los huérfanos serían colocados primero en hogares grupales y después en casas de padres adoptivos.
Mientras tanto, la situación de los niños abandonados preocupa a todos. El jefe de Misiones Humanitarias de la ONU, John Holmes, anunció el envío de una misión para proteger a los niños, huérfanos o no, del tráfico, el secuestro y el abuso sexual.
Quien también alertó acerca de este peligro fue Veronique Taveau, vocera de Unicef. "En este tipo de emergencias, los niños son los más vulnerables. Tememos que puedan darse casos de tráfico de niños", advirtió. Además, insistió en que los huérfanos deberían ser adoptados en el extranjero como último recurso y que su organización cree que, sea cual sea la situación humanitaria, debe favorecerse la reunificación familiar.




