El Enola Gay, un avión prohibido
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Conocí el bombardero B-29 de Hiroshima cuando todavía era un avión prohibido. Fue en la primavera de 1980. Estaba arrumbado en un hangar enorme y oscuro que la fuerza aérea norteamericana había construido especialmente en una base del Estado de Maryland para mantenerlo alejado de la polémica, de los periodistas y de los movimiento antibelicistas que veían aquel avión como un icono de la sinrazón y de la estupidez humana.
Junto al enorme fuselaje acerado, recuerdo, estaba la carcaza de metal de la tercera bomba atómica, esa que el presidente Harry Truman tenía planeado arrojar sobre Japón, después de Nagasaki.
Pude visitar el avión durante dos horas, gracias a una gestión personal del comandante Paul Tibbets, el hombre que lo piloteó de ida y vuelta hasta Hiroshima aquel histórico 6 de agosto de 1945. Tibbets estaba indignado por la vergüenza que millones de norteamericanos -la gran mayoría menores de 30 años- sentían por su viejo avión. Y escribió de puño y letra una nota de dos párrafos que fue la que, de manera milagrosa, abrió las puertas del hangar.
Tibbets, que ordenó pintar el nombre de su madre -Enola Gay- en la trompa del avión horas antes del ataque, ocupaba la butaca de la izquierda en la cabina. Thomas Wilson Ferebee, el hombre que abrió las compuertas para que la bomba de 500 kilos terminase con la vida de 78.000 japoneses en dos segundos, estaba a su derecha.
"Little Boy" era el nombre secreto de la bomba, y Ferebee hizo aquel día un trabajo perfecto: la explosión del primer bombardeo atómico de la historia ocurrió a una altura de 800 metros sobre el blanco, es decir, justo encima del edificio central del hospital Shima.
Esclavos de los vaivenes de la historia, Ferebee y Tibbets fueron admirados, condecorados, odiados y, al final, olvidados como tantos otros héroes de guerra.
Ferebee murió sin haberse arrepentido de nada. Tibbets lo sobrevive. Salvo la sordera de su oído izquierdo (causada por fuego antiaéreo nazi una noche en que bombardeaba Bonn), está en perfecto estado.
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