El humo negro causó desilusión en la Plaza San Pedro
Miles de personas presenciaron la primera fumata del cónclave
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ROMA.- Decenas de miles de personas congregadas en la Plaza de San Pedro del Vaticano recibieron hoy con cierta desilusión la primera fumata del cónclave, que se concretó en un espeso humo negro después de un comienzo blanquecino que desató la emoción entre la multitud.
La chimenea colocada en el tejado de la Capilla Sixtina, a la que miles de ojos y cámaras de televisión apuntan desde el comienzo del cónclave (a las 14.30 GMT), comenzó a humear poco después de las 18 GMT.
Antes de tomar un color decididamente negro, el humo mostró un tono blancuzco que suscitó la emoción entre los congregados en la Plaza, aumentada por el hecho de que, en ese momento se iluminó la fachada de la Basílica de San Pedro, como es habitual todos los días al anochecer.
Un grupo de personas comenzó a aplaudir y gritar antes de que la humareda se volviera abundante y negra, lo que confirmaba que los cardenales no habían elegido al nuevo Papa mientras la desilusión se extendía en la explanada vaticana.
En pocos minutos, el lugar en el que los fieles y curiosos habían permanecido reunidos durante varias horas con la mirada puesta en la chimenea quedó prácticamente vacío, a la espera de que mañana, martes, se repita el ritual.
El hecho de que finalmente haya habido fumata hoy, primer día del cónclave, muestra que los cardenales han decidido votar después de realizar el juramento por el que se comprometen a guardar el secreto sobre el Cónclave, algo que no estaba asegurado.
Tras esta primera votación, los 115 purpurados electores volverán a votar mañana por la mañana, con una nueva fumata que informará de los resultados en torno a mediodía.
La normativa vaticana establece que en los tres primeros días se celebrarán dos votaciones por la mañana y dos por la tarde, con dos fumatas al día (al mediodía y por la tarde, hacia las 17 GMT) para dar cuenta del resultado.
Si tras esos tres días ninguno alcanza los 77 votos necesarios para elegir al nuevo Papa, se procederá a una jornada de reflexión y plegarias en la que no se votará. Después volverán a celebrarse tres tandas de siete votaciones, con sus respectivas pausas.
Tras esas votaciones negativas, el nuevo Pontífice se elegirá entre los dos más votados, pero siempre deberá lograr la mayoría absoluta de los votos.
Fuente: EFE


