
El huracán Katrina obliga a evacuar a miles de personas
La gobernadora de Luisiana, Kathleen Blanco, anunció la desocupación de los centros de refugiados en Nueva Orleans, donde el 80 % de la ciudad está bajo el agua; calculan daños millonarios
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NUEVA ORLEANS.- La gobernadora del estado de Luisiana, Kathleen Blanco, anunció hoy la evacuación total de los centros para refugiados en la ciudad de Nueva Orleans, gravemente dañada por el huracán Katrina, que arrasó la ciudad.
Uno de esos centros es el Superdome, donde hay unas 20.000 personas que no pudieron ser evacuadas ante el paso del huracán que arrasó las ciudades costeras de los estados de Luisiana, Mississippi y Alabama.
"Las condiciones en el Superdome son muy difíciles. No hay aire acondicionado ni electricidad", dijo Blanco.
El 80 por ciento de Nueva Orleáns amaneció esta mañana bajo las aguas a raíz de una fisura en el cemento que protege esa ciudad del sur estadounidense producida ayer tras el paso del huracán Katrina, informaron autoridades locales.
Víctimas. Al menos 80 personas murieron por el paso devastador del huracán aunque se teme llegar al centenar, en Mississippi, Louisiana y Alabama, sur de los Estados Unidos, donde la fuerza del temporal causó inundaciones y caída de edificios, con daños materiales estimados en 26 mil millones de dólares.
El gobernador de Mississippi, Haley Barbour, juzgó "atendible" las noticias según las cuales el huracán causó 80 muertos en este estado, si bien las víctimas confirmadas oficialmente son menos de una decena.
Pero admitió que el número de víctimas mortales puede aumentar con el paso de las horas. "Odio decirlo, pero me temo que podrían ser aún más", agregó el gobernador del estado más golpeado por la furia de Katrina.
Tal vez haya "cientos de muertos en la costa" del sur del Estado de Mississippi, afirmó Vincent Creel, portavoz de la alcaldía de Biloxi, una de las ciudades más castigadas.
Sólo en el condado de Harrison hay 50 muertos, de los cuales una treintena en un complejo de departamentos que se derrumbó en la localidad Biloxi, según fuentes policiales.
"Sabemos que hemos perdido vidas. Pero todavía no sabemos cuántas. Tenemos informaciones que señalan que sólo en el condado de Harrison podrían ser entre 50 y 80. Todavía no lo hemos confirmado, pero la información es creíble", dijo hoy Barbour.
Tormenta tropical. Katrina, reducido por estas horas a una tormenta tropical, continuaba su camino hacia el noroeste, con vientos que todavía alcanzan los 100 kilómetros por hora.
En el norte de Alabama, Tennessee, Kentucky, Georgia y Ohio, hubo árboles caídos, techos volados, cortes de energía eléctrica -cerca de un millón de personas a oscuras- y algunas áreas inundadas.
Bush suspende sus vacaciones. El presidente de los Estados Unidos, George W. Bush, suspenderá sus vacaciones para dirigirse a Washington y coordinar las acciones de respuesta al devastador huracán Katrina, anunció hoy la Casa Blanca.
"Los gobiernos federal, estatales y locales están trabajando juntos para hacer todo lo posible para ayudar a la gente a levantarse", dijo Bush en la base naval de San Diego. "Y tenemos mucho trabajo que hacer".
El presidente decidió terminar dos días antes sus vacaciones de casi cinco semanas en Texas después de recibir una puesta a punto de los estragos creados por Katrina, que mató docenas de personas, indicó el portavoz de la Casa Blanca, Scott McClellan.
Estaba previsto que Bush visitara algunas de las áreas afectadas, y la Casa Blanca estaba coordinando con otras autoridades para asegurarse de no perturbar el trabajo de los socorristas, dijo McClellan a los periodistas.
Rescate. "Unas 700 personas fueron llevadas a tierra seca durante la noche", dijo la gobernadora de Luisiana Kathleen Blanco.
"Sabemos que se perdieron muchas vidas", añadió, al tiempo que advirtió que no había manera de que las autoridades pudieran dar por el momento un balance de muertos confiable.
"Es nuestro tsunami". Lo dijo A.J. Holloway, alcalde de Biloxi, al evocar la devastación causada por el huracán Katrina en esta zona costera del estado de Mississippi, sur de los Estados Unidos.
Los sistemas de comunicación no habían sido restablecidos hoy y el transporte resultaba particularmente difícil, paralizando los esfuerzos de los socorristas.


