El joven que con su historia embaucó a toda Alemania
Robin van Helsum dijo haber vivido cinco años en un bosque, pero su relato era un invento
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BERLIN.- En septiembre del año pasado, un joven apareció en Berlín y dijo en inglés que había vivido cerca de cinco años internado en un bosque, en un episodio que revolucionó a toda Alemania. Ayer, después de meses de investigaciones, el enigma del "muchacho del bosque" quedó resuelto: se comprobó que la historia era un invento.
El muchacho que embaucó a todo un país, que dijo llamarse "Ray" y que sólo recordaba haber nacido el 20 de junio de 1984, es en verdad el holandés Robin van Helsum, de 20 años.
La farsa montada por Van Helsum comenzó a desmoronarse esta semana. Luego de un año de intentos frustrados por identificarlo, la policía alemana decidió publicar su foto el miércoles pasado y ayer, finalmente, el misterio del "muchacho del bosque" quedó develado.
Según confirmó la policía alemana, después de la publicación de la foto, la madrastra del joven se puso en contacto con la policía de Holanda. Además, el joven fue reconocido por una amiga de Hengelo, una localidad de 80.000 habitantes situada a unos 20 kilómetros de la frontera con Alemania. Fue ella quien alertó a la red de televisión NOS, que a su vez contactó a la policía.
Van Helsum había desaparecido de su pueblo hacía un año y pocos días después apareció en Berlín con una historia rocambolesca que conmocionó al país. En Holanda, cuando una persona es adulta puede irse de su casa, y eso no es un problema si no representa un peligro para sí mismo o para otros.
En su relato a su llegada a Berlín, además de contar que había vivido cinco años en un bosque, Van Helsum dijo que su madre, Doreen, había muerto. También relató frente a las autoridades alemanas que su padre había fallecido como consecuencia de un golpe y que él mismo lo había sepultado.
En un primer momento, la policía alemana creyó su historia e intentó ubicar el cuerpo del padre, supuestamente sepultado en los bosques al sur de Berlín. Para eso, se recurrió a las fuerzas de Interpol.
En aquel entonces, la historia del "muchacho del bosque" había sido difundida por la policía con la esperanza de que alguien estuviese buscando a "Ray".
Pero con el tiempo las autoridades empezaron a dudar de la versión: no había pruebas de la muerte del padre, la carpa que traía consigo no parecía haber sido usada durante muchos años y nadie lo había visto en los bosques.
"Hemos utilizado todo lo que sabemos. Comparamos su ADN con las listas de personas desaparecidas, enviamos sus huellas dactilares a todo el mundo, pero no conseguimos nada", admitió esta semana Thomas Neuendorf, vocero policial de Berlín, al sitio web de noticias Spiegel.
En una entrevista con la televisión holandesa, un compañero de escuela del joven intentó justificarlo. Dijo que Van Helsum "tenía problemas personales" y que posiblemente había sido ésta "su manera de escaparse y empezar otra vida en otro lugar".
Pero la mentira puede salirle muy cara: por su fecha de nacimiento, las autoridades dieron por hecho que el joven era menor de edad, y fue puesto bajo la tutela de la Oficina de Protección del Menor, que le dio alojamiento y un tutor.
Por este motivo, ahora Van Helsum podría enfrentar una acusación de fraude a los servicios sociales alemanes.



