El misterio rodea la desaparición del político mexicano
No hay pistas sobre el presunto secuestro de Fernández de Cevallos; amplían la búsqueda
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CIUDAD DE MEXICO.- El presunto secuestro de Diego Fernández de Cevallos, prominente líder del oficialista Partido Acción Nacional (PAN), ha llenado de misterio a México y se ha convertido en una señal de que el crimen organizado tendría en su mira al Estado.
Ex candidato presidencial por el PAN en 1994 y uno de los políticos más influyentes de México, Fernández de Cevallos desapareció el viernes pasado cerca de su rancho La Cabaña, en el estado de Querétaro, donde fue encontrado su vehículo con manchas de sangre en su interior y en los alrededores. Además, se halló en el lugar una pequeña tijera, también manchada con sangre.
El misterio sobre la suerte de Fernández de Cevallos aumentó ayer luego de que los investigadores revelaran que aún no se había confirmado el lugar exacto del presunto secuestro y que la familia no había recibido llamadas exigiendo el pago de un rescate. En cambio, la oficina del fiscal general mexicano informó que las muestras de sangre coinciden con el tipo sanguíneo de Fernández de Cevallos.
"El tipo de sangre es A positiva, y ese tipo de sangre también pertenece a Fernández de Cevallos, pero todavía no se puede decir con precisión que le pertenece a él. No hay nada nuevo", dijo Ricardo Nájera, vocero de la Procuraduría General de la República, que busca al líder del PAN en los estados vecinos de Hidalgo y de Guanajuato.
De visita en España, donde asiste a la cumbre entre la Unión Europea y los países de América latina y el Caribe, el presidente Felipe Calderón describió a Fernández de Cevallos como un "amigo muy cercano" y le envió un mensaje público de apoyo.
"Quiero enviarles un mensaje a todos ustedes y a Diego Fernández de Cevallos, si es que hay alguna manera de que él lo sepa. Sus hijos son fuertes, están enteros y enfrentan esta situación con coraje", dijo el mandatario, que apenas asumió el poder en 2006 les declaró una guerra abierta a todas las estructuras del narcotráfico.
Desde entonces, los choques entre las bandas de narcotraficantes y las fuerzas militares y de seguridad han dejado por lo menos 23.000 muertos, y los secuestros de ejecutivos, funcionarios públicos y ciudadanos se han vuelto costumbre.
Jefes policiales regionales, políticos locales y un experto antisecuestros norteamericano fueron asesinados por sicarios del narcotráfico, pero, hasta la fecha, las poderosas organizaciones que luchan por el monopolio de las drogas habían evitado involucrarse con figuras políticas de alto perfil.
Apodado "Jefe Diego", Fernández de Cevallos, de 69 años, fue una figura clave en el fortalecimiento político del PAN en los 90, que concluyó con la victoria de Vicente Fox en 2000 y que desalojó del poder al hegemónico Partido Revolucionario Institucional (PRI) tras 71 años.
El ex candidato presidencial conservador ha alternado sus actividades políticas con el ejercicio de la abogacía desde su estudio, uno de los más prestigiosos de México y por el que han pasado funcionarios relevantes del actual gobierno.

