El mundo celebra, ahora sí, la llegada del milenio
El mal tiempo amenaza con arruinar la fiesta en los EE.UU.
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PARIS.- Esta noche llega el verdadero cambio de milenio y las grandes capitales del mundo se disponen a celebrarlo, aunque con mayor modestia que en el año último y con varias complicaciones por los temporales que azotan el hemisferio norte.
Además, esta vez, el mundo dará la bienvenida al nuevo siglo y al tercer milenio sin entrar en gastos, ya sea porque la mayoría de la gente no lo considera importante o porque se gastó tanto en celebrar el año último. Y nadie se siente inclinado a repetir los multimillonarios espectáculos, cruceros opulentos o proyectos faraónicos de fines de 1999, la mayor parte de los cuales no atrajo a las muchedumbres como habían anticipado.
Como sea, París promete la fiesta más animada del planeta y esta noche los franceses y los miles de turistas que llegaron allí sólo tendrán un problema: elegir dónde celebrar.
En la Torre Eiffel, que estará iluminada de azul, se promete un maravilloso espectáculo de fuegos artificiales, sonido y luz. Se espera que más de 800.000 personas asistan al espectáculo. Mientras, en la Plaza de la Concordia, al comienzo de los Campos Elíseos, habrá un concierto gigante y un telón para hacer la cuenta regresiva; todos los edificios que rodean la plaza recibirán iluminación especial, así como el obelisco y la rueda panorámica. El cielo será barrido por proyectores y rayos láser.
Frente al museo Georges Pompidou, el milenio será recibido al ritmo de mil tambores, acompañados por campanas, violines y cantos líricos. Los tambores tocarán en un baile gigantesco que seguirá por las calles en el primer carnaval del siglo. Y desde el observatorio astronómico parisiense saldrá un rayo láser verde en dirección al cielo.
Quien quiera seguir la fiesta podrá comenzar el 2001 en los Grands Boulevards, donde desfilarán fanfarrias, carros y circos. El cortejo terminará en la Plaza de la Madeleine, con otro megaconcierto. Según las autoridades de París, unos 4000 efectivos policiales velarán por la seguridad. Estará prohibido circular en automóvil; a cambio, el metro será gratis.
Londres, en tanto, celebrará con cierta frustración una fiesta al aire libre al pie del Domo del Milenio, el enorme y costosísimo complejo cultural que no logró la atracción deseada y cerrará sus puertas hoy mismo. Y Escocia anuncia "la mayor celebración mundial de Año Nuevo", con fiestas a lo largo de toda la Milla Real.
Del otro lado del océano, en Nueva York, que despertó ayer bajo un gran manto blanco, hay grandes preparativos para esta noche, pese a la apatía y al temor de que la fuerte tormenta de nieve que azota el país arruine la velada.
El municipio de Nueva York organizó actividades para todas las edades, para el día y la noche en sus cinco barrios, con el título "Primera noche de 2001"; por sólo 10 dólares se accede a todo. Habrá actividades para niños, demostraciones circenses y conciertos.
Pero el plato fuerte será Times Square, en el corazón de Manhattan, donde se espera a unas 500.000 personas, como cada año. Una tradicional enorme bola de cristal fue colocada en la cima del edificio. La bola será accionada poco antes de la medianoche y terminará su descenso a las 12 de la noche. Fuegos artificiales surcarán entonces el cielo de Nueva York.
En Central Park se realizará la popular carrera de San Silvestre y en la pista de hielo se podrá patinar buena parte de la noche y, después, bailar con los grupos musicales que actuarán en Brooklyn, Bronx, Queens o Manhattan.
Por su parte, el presidente estadounidense, Bill Clinton, celebrará el último fin de año de su presidencia en la residencia de Camp David, rodeado de familiares y "algunos amigos", informó la Casa Blanca.
En Miami, en tanto, miles de personas se congregarán a ver bajar una naranja en el Bayfront Park del centro de la ciudad, en una fiesta donde el rock se mezclará con la salsa.
Copacabana celebra
Brasil, por su parte, tiene sus propios festejos. En Río de Janeiro, aunque se pronosticaron fuertes lluvias, miles de personas vestidas de blanco se reunirán esta noche en la playa de Copacabana, entre fuegos artificiales, música, ritos afrobrasileños y ruegos por la paz.
La tradicional fiesta en la arena atrajo a turistas que buscan compartir el culto a Jimanjá, la diosa del mar en la religión del candomblé. A esta diosa se piden deseos arrojando flores al agua y vistiendo ropas blancas.
Seguirá una gran fiesta que culminará con decenas miles de personas bailando bajo el primer sol del nuevo año. Los hoteles de Copacabana están ya con su capacidad agotada para esta gran celebración de bienvenida del tercer milenio.
En 1999 se festejó por adelantado
Una controversia que se reaviva hoy
Aunque el cruce de 1999 al 2000 fue recibido por el mundo con festejos a lo grande, no se trataba del verdadero cambio de milenio. El tema de cuándo termina realmente ha suscitado no pocas controversias, pero la respuesta es simple.
Pese a la atractiva cifra de tres ceros, hay motivos históricos que prueban que la celebración del último fin de año fue apresurada: la era cristiana comenzó en el año 1, no en el 0. Es más, nunca hubo un año cero.
En el siglo VI, cuando se adoptó la actual manera de contar los años, los europeos no conocían este número, que da idea de vacío. Por lo tanto, se considera que el año inmediatamente anterior al 1 es el 1 a C, no el cero. Eso convierte el año que termina esta noche, en el último del siglo, del milenio, de la década.
El segundo milenio de la era cristiana terminará hoy, cuando se completen dos mil años.
La confusión proviene del siglo VI, cuando a un abad llamado Dionisio el Exiguo el papa Juan I encargó la tarea de calcular el día en que se debía festejar la Pascua el año siguiente. Hasta ese entonces, los años se contaban a partir de la coronación del emperador Diocleciano, que se corresponde con el 284 de la era cristiana. Puesto que el cero no se utilizaba, el abad marcó el año con el número 1.


