
El mundo según Bush
1 minuto de lectura'
MIAMI.- Con razón o no, gran parte del mundo interpretó el derrumbe del imperio soviético como un triunfo implícito de los Estados Unidos y el capitalismo. El presidente Ronald Reagan, quien había apodado a la Unión Soviética "el imperio del mal", fue investido del mérito de haber provocado, por sí solo, la caída del comunismo.
Los movimientos que miraron alguna vez hacia Moscú como inspiración tuvieron que replantearse su credo. Un nuevo concepto -globalización- reemplazó las viejas divisiones. Eliminadas las ideologías, la democracia y la tecnología posibilitaban ahora que el mundo se integrase en un mercado del que todos cosecharían beneficios.
Lo cierto es que Reagan no provocó la caída del imperio soviético, cuyos cimientos ya estaban podridos cuando él asumió, de la misma manera que George W. Bush no puede acarrear por sí solo la responsabilidad de haber destruido el mito de la globalización, que comenzó a hacer agua cuando el futuro presidente era todavía gobernador de Texas.
Pero así como la política de defensa de Reagan ayudó a la quiebra de la Unión Soviética, los dos años de Bush a partir de los trágicos atentados terroristas a las Torres Gemelas y al Pentágono contribuyeron a sepultar la idea de la sociedad global armónica, próspera y democrática.
Bush descubrió el 11 de septiembre de 2001 su lema, pero también la semilla de su pendiente moral. Le declaró la guerra al terrorismo y alineó detrás de ella los objetivos de su agenda conservadora: reforma fiscal, reformulación geopolítica de Medio Oriente y ejercicio de sus privilegios de máxima potencia.
Una nación desconcertada y aterrorizada por los ataques e imbuida de espíritu justiciero le otorgó su apoyo sin reservas. Bush mandó sus tropas, primero a Afganistán y después a Irak. Se desentendió de la ONU y desestimó las reservas de aliados como Francia y Alemania, llamándolos "la vieja Europa". Al mismo tiempo, suspendió garantías constitucionales y posibilitó que los organismos de seguridad se metieran en la vida de los ciudadanos.
Falsificaciones
Dos años después, muchos comienzan a despertar a una realidad que tiene el olor penetrante de las falsificaciones y cada vez son más los que empiezan a cuestionar las premisas que utilizó el gobierno.
Los Estados Unidos son hoy una nación más vigilada, pero no necesariamente más segura. Los principales enemigos -Ben Laden y Saddam Hussein- están en libertad y realinean sus fuerzas. La democracia aún está lejos de Kabul y de Bagdad.
Las sospechas de que el gobierno manipuló la información han comenzado a formar parte del debate político. Por otra parte, el faro moral que Washington aspira a representar en el mundo se encuentra hoy en su nivel más débil desde Vietnam.
La prepotencia que la Casa Blanca ha demostrado le valió el resentimiento de buena parte del globo. El mundo que Bush modeló con sus políticas es mucho más inestable y dividido hoy que el que existía en vísperas del día en que aviones controlados por terroristas se estrellaron contra las Torres Gemelas.
1- 2
Videos y fotos: reportan incendios y ataques en México tras la muerte del narco “El Mencho”
- 3
Más presión para la monarquía británica: revelangastos personales que Andrés pagaba con fondos públicos
- 4
Dónde queda Jalisco, el estado mexicano en el que fue asesinado El Mencho, líder del Cartel Jalisco Nueva Generación

