
El Papa anunció que Juan Pablo II será beatificado en tiempo récord
El Santo Padre decidió abrir inmediatamente el proceso, a pesar de que no pasó el tiempo obligatorio
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ROMA.- Benedicto XVI escuchó el clamor popular. Con un anuncio que todos esperaban desde el imponente funeral de Juan Pablo II -cuando el grito de "¡Santo ya!" estremeció a la Plaza de San Pedro-, el papa alemán decidió ayer iniciar sin demoras el proceso de beatificación de su llorado predecesor, sin que pasaran cinco años, como establece el Código de Derecho Canónico.
Hubo otro anuncio sorprendente, pero también esperado: el Pontífice designó como nuevo prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe a monseñor William Joseph Levada, arzobispo de San Francisco y conservador como él.
Así, por primera vez en la historia de la Iglesia, un prelado estadounidense (de origen hispano), dirigirá el dicasterio que Joseph Ratzinger comandó durante dos décadas.
Algo considerado más que simbólico: el papa Ratzinger -como lo han bautizado los medios italianos- reveló su intención de utilizar la vía rápida para santificar a su antecesor ayer, día en que se celebró la festividad de la Virgen de Fátima y se cumplieron 24 años del atentado que sufrió el papa polaco a manos del turco Mehmet Alí Agca.
Como es sabido, Karol Wojtyla siempre pensó que ese día la Virgen de Fátima, de la cual siempre fue devoto, "desvió la bala" y lo salvó de la muerte.
Sonriente, el Santo Padre hizo el anuncio de la apertura del proceso de beatificación de Juan Pablo II en la basílica de San Juan de Letrán durante un encuentro con el clero romano, al leer un texto en latín escrito por el cardenal portugués José Saraiva Martins, prefecto de la Congregación para la Causa de los Santos.
"El sumo pontífice Benedicto XVI, consideradas las peculiares circunstancias expuestas en la audiencia concedida [...] el 28 del mes de abril de este año, dispensó del tiempo de cinco años de espera tras la muerte del siervo de Dios Juan Pablo II (Karol Wojtyla), sumo pontífice, de modo que la causa de beatificación y canonización del mismo siervo de Dios pueda comenzar de inmediato", dijo.
La comunicación enseguida fue recibida con un larguísimo aplauso de parte de los religiosos presentes en la basílica.
"Veo que todos entienden el latín muy bien", bromeó entonces el cada vez más suelto papa Ratzinger, que más allá de su fama de hombre rígido hizo gala de un sentido del humor y de improvisación similar al de su amado predecesor.
Una decisión esperada
La apertura de un proceso de canonización en tiempos récord para Juan Pablo II era algo que estaba en el aire. Su muerte, el 2 de abril último, desató, en efecto, una imponente reacción en todo el mundo católico, y desde numerosos sectores se solicitó la inmediata apertura de una causa con tal fin.
Miles de fieles, en persona, o por TV, siguieron profundamente conmocionados su funeral solemne, el 8 de abril, en el cual aparecieron carteles que reclamaban la santificación inmediata de un pontífice realmente amado y admirado.
Aunque el Código de Derecho Canónico establece que para acceder a la beatificación -paso previo a la canonización-, deben pasar cinco años desde la muerte del candidato para iniciar el proceso, el Pontífice puede acortar los tiempos.
Esto ocurrió justamente con la madre Teresa de Calcuta, cuyo proceso de beatificación comenzó inmediatamente después de su muerte, en 1997, porque así lo decidió en su momento Juan Pablo II, un gran admirador de la religiosa que, como él, murió con fama de santidad.
Sin embargo, pese a la eliminación del período de cinco años, las autoridades vaticanas dejaron muy en claro que el proceso de beatificación de Karol Wojtyla será igual al de los demás, es decir, complejo.
Habrá una larga fase de investigaciones en torno de la vida de Juan Pablo II y se requeriría la confirmación de un milagro suyo para su beatificación y otro más, para su canonización.
Aunque el deseo de todos los católicos, según palabras del cardenal de Milán, Dionigi Tettamanzi, es que Juan Pablo II sea elevado a la gloria de los altares rápidamente, el proceso tardará algún tiempo, teniendo en cuenta que su papado duró casi 27 años.
Si bien se esperan tiempos rápidos, expertos vaticanos precisaron ayer que no hay que olvidar que se necesitaron 35 años para la beatificación de Juan XXIII, el "papa bueno".
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