El papa Francisco "bendijo" un instituto del diálogo interreligioso para las Américas

Crédito: Gentileza IDI
Junto a amigos argentinos, y en un discurso en español, el pontífice elogió la iniciativa del Instituto del Diálogo Interreligioso y la Organización de Estados Americanos
Elisabetta Piqué
(0)
8 de septiembre de 2016  • 09:08

ROMA.- Al recibir hoy en audiencia a los participantes del encuentro “América en Diálogo-Nuestra Casa Común” organizado por el Instituto del Diálogo Interreligioso (IDI) y la Organización de Estados Americanos (OEA), auspiciado por el Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso, el papa Francisco bendijo la creación de un Instituto de Diálogo Intercultural e Interreligioso que abarque a todo el continente americano.

En su discurso, pronunciado en español, el Papa elogió la iniciativa puesta en marcha por el IDI y la OEA, que sentaron las bases para un Instituto del Diálogo Intercultural e Interreligioso para las Américas y firmaron una declaración conjunta destacando el valor del encuentro “como respuesta a múltiples manifestaciones de fundamentalismos, tanto religiosos como políticos y económicos”. Además, anunciaron que volverán a tener un congreso en Chile, en marzo del año que viene.

“Sé que están trabajando conjuntamente en el proyecto de constituir un Instituto de Diálogo que abarque a todo el continente americano. Trabajar juntos es una loable iniciativa y los invito a seguir adelante para el bien no sólo de América, sino del mundo entero”, les dijo Francisco, al recibirlos en audiencia en la Sala del Concistoro del Palacio Apostólico.

Entre los presentes estaban sus amigos, el dirigente islámico, Omar Abboud, el padre Guillermo Marcó -que fue durante años su vocero en Buenos Aires- y el rabino Daniel Goldman. Junto a ellos tres, siendo arzobispo de Buenos Aires, Bergoglio impulsó hace más de 15 años la creación del IDI.

Además, estaban el presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti , que ayer, en el marco del encuentro, hizo una presentación magistral sobre la encíclia Laudato Si; el subsecretario de Culto de la Nación, Alfredo Abriani; el presidente del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI), Adalberto Rodríguez Giavarini; el diputado Carlos Kunkel; el subsecretario de Justicia de la Ciudad, Jorge Enríquez; el ex jefe de gobierno porteño Jorge Telerman, el animador Julián Weich, el empresario Hugo Sigman y el titular de la Asociación Cristiana de Jóvenes, Norberto Rodríguez, entre otros participantes de 18 países del continente americano.

“Éramos más de 100 personas y saludó uno por uno y esto demuestra el interés que tiene el papa Francisco por el alma de cada persona”, destacó más tarde, en una conferencia de prensa, el rabino Goldman. “Si bien era un ámbito formal, el Palacio Apostólico, ni bien llegó y nos vio a nosotros tres, el Papa nos abrazó muy cariñosamente”, destacó, a su turno, el padre Marcó.

El papa Francisco "bendijo" un instituto del diálogo interreligioso para las Américas
El papa Francisco "bendijo" un instituto del diálogo interreligioso para las Américas Crédito: Gentileza IDI

En su discurso, el Papa destacó que “si no existe respeto recíproco no existirá diálogo interreligioso; es la base para poder caminar juntos y afrontar desafíos. Este diálogo está fundado en la propia identidad y en la confianza mutua que nace cuando soy capaz de reconocer al otro como don de Dios y acepto que tiene algo que decirme”.

Además, subrayó que “el mundo constantemente nos observa a nosotros, los creyentes, para comprobar cuál es nuestra actitud ante la casa común y ante los derechos humanos; además nos pide que colaboremos entre nosotros y con los hombres y mujeres de buena voluntad que no profesan ninguna religión, para que demos respuestas efectivas a tantas plagas de nuestro mundo, como la guerra y el hambre, la miseria que aflige a millones de personas, la crisis ambiental, la violencia, la corrupción y el degrado moral, la crisis de la familia, de la economía, y sobre todo la falta de esperanza”. “El mundo de hoy sufre y necesita nuestra ayuda, nos lo está pidiendo”, agregó.

Además, reiteró la importancia de la cooperación interreligiosa, basada en la promoción de un diálogo sincero y respetuoso y de una condena unánime del uso de la religión para justificar el terrorismo.

“Constatamos con dolor que a veces el nombre de la religión es usado para cometer atrocidades, como el terrorismo, y sembrar miedo y violencia y, en consecuencia, las religiones son señaladas como responsables del mal que nos rodea”, dijo.

“Es necesario condenar de forma conjunta y rotunda estas acciones abominables y tomar distancias de todo lo que busca envenenar los ánimos, dividir y destruir la convivencia; hace falta mostrar los valores positivos inherentes a nuestras tradiciones religiosas para lograr un sólido aporte de esperanza. Por este motivo, son importantes los encuentros, como el presente”, agregó.

Al recordar que el encuentro del IDI y la OEA se realizó en el año dedicado al Jubileo de la Misericordia, destacó que “ésta tiene un valor universal que abarca tanto a los creyentes como a los que no lo son, porque el amor misericordioso de Dios no tiene límites: ni de cultura, ni de raza, ni de lengua, ni de religión; abraza a todos los que sufren en el cuerpo y en el espíritu”. Finalmente, invitó a los presentes “a trabajar y a impulsar iniciativas de forma conjunta, para que entre todos tomemos conciencia del cuidado y protección de la casa común, construyendo un mundo cada vez más humano, donde nadie sobra y donde todos somos necesarios”.

MÁS leídas ahora

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.