
El pueblo colombiano devastado por el terremoto donde casi todas las viviendas quedaron dañadas y la ayuda no llega
El Cairo, situado a solo 22 kilómetros del epicentro, sufrió daños en prácticamente todas sus edificaciones; hay al menos dos muertos y cinco heridos graves, mientras persisten los problemas de electricidad y comunicación
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BOGOTÁ.– A apenas 22 kilómetros en línea recta de San José del Palmar, epicentro del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió Colombia el lunes, el municipio de El Cairo, en el Valle del Cauca, quedó prácticamente devastado. Cerca del 80% del pueblo sufrió graves daños y, más de 24 horas después del sismo, las autoridades locales reclamaban que la ayuda todavía no había llegado.
“Por el momento no ha llegado la ayuda”, aseguró el alcalde de El Cairo, Carlos Castro Correa, en diálogo con el diario colombiano El Tiempo. El municipio, de unos 8500 habitantes, permanecía sin electricidad y con serias dificultades para comunicarse con el exterior.
Este es el estado actual de mi pueblo, El Cairo, Valle del Cauca.
— Alejandro Holguín (@lejandroholguin) August 11, 2026
Un territorio vulnerable que hoy, además de enfrentar daños estructurales, tiene serios problemas de conectividad y acceso, lo que dificulta conocer la situación real en la que están nuestros seres queridos y… pic.twitter.com/4gry6N7Ipg
El único punto con conexión a internet era el hospital Santa Catalina, donde las autoridades instalaron un Puesto de Mando Unificado (PMU). Castro señaló que pudo comunicarse desde allí con la gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, quien, según afirmó, ya había hablado con el presidente Abelardo De la Espriella.
Aunque inicialmente el municipio también había quedado sin agua, el alcalde informó horas después que los servicios de agua y gas ya habían sido restablecidos. La electricidad, en cambio, continuaba interrumpida. Las rutas permanecían transitables, pero varios derrumbes dificultaban el acceso y, según Castro, impedían la llegada de asistencia.
La magnitud de la destrucción se hizo evidente tras una recorrida de los bomberos por el perímetro urbano. Albeiro Marín, miembro del cuerpo de bomberos local, estimó que cerca del 10% de las estructuras colapsó y el 90% de las viviendas perdió sus techos o sufrió daños en sus paredes. Además, detectaron fisuras en prácticamente todas las edificaciones.
“Yo diría que el 100% de las edificaciones en el municipio tienen algún tipo de afectación, principalmente en el techo”, explicó Castro.
Muchas de las viviendas de El Cairo tienen más de un siglo de antigüedad y fueron construidas en bareque y teja, materiales que, según el alcalde, facilitaron la aparición de grietas durante el violento movimiento de unos 90 segundos.
El funcionario pidió materiales para iniciar la reconstrucción y remarcó que la mayoría de los habitantes son de escasos recursos. “Le estamos pidiendo ayuda a la Gobernación departamental y al Gobierno Nacional”, señaló.

El impacto humano también comenzó a reflejarse en el hospital Santa Catalina. Luz Helena Vásquez, integrante de la dirección del centro médico, informó que cinco personas heridas de gravedad ingresaron después del terremoto.
Dos fueron trasladadas a Cartago y otra paciente fue derivada en ambulancia a Tuluá porque necesitaba atención de mayor complejidad. Además, confirmó dos muertos, cuyos cuerpos fueron enviados a la sede de Medicina Legal de Tuluá.
Entre los habitantes, la desesperación crecía. “Es una calamidad, sin agua, sin internet, sin energía. Estamos incomunicados. Por favor, manden ayuda, gente que nos colabore, la necesidad es mucha”, pidió entre lágrimas Inés Montoya, vecina de El Cairo, en uno de los testimonios recogidos por El Tiempo durante las primeras horas posteriores al desastre.
Ante la emergencia, las autoridades dispusieron la apertura de distintos espacios para recibir a quienes perdieron sus viviendas. El alcalde anunció que un hostel, el parque recreacional y varias instituciones educativas serían habilitados como albergues. La Gobernación del Valle ya había enviado colchones para acondicionar esos lugares.
Mientras El Cairo intenta comenzar a recuperarse, el principal reclamo sigue dirigido hacia las autoridades nacionales y departamentales. Con viviendas centenarias destruidas, derrumbes en los accesos y gran parte de sus servicios todavía afectados, el municipio espera la llegada de asistencia para iniciar una reconstrucción que sus autoridades consideran urgente.
Diario El Tiempo


