El río Litani, límite militar, religioso y económico
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BEIRUT (EFE).- El río Litani se ha convertido en una de las claves para resolver el conflicto entre Israel y el movimiento chiita Hezbollah, porque los israelíes pretenden que los militantes islámicos se retiren por lo menos hasta este río, que está a unos 30 kilómetros al norte de la frontera común.
Llamado Nahr al-Litani en árabe, es el más largo del Líbano, con 140 kilómetros entre su nacimiento, en el valle de Bekaa (este del país) y su desembocadura en el mar Mediterráneo.
El Litani ha sido, precisamente en la historia, la principal separación entre los chiitas, que ocupan el sur del río, y los sunnitas, que se encuentran al Norte, mientras que las aldeas cristianas se encuentran repartidas por todo el país.
El río es además una importante fuente de agua para todo el país: riega el fértil valle de Bekaa y constituye además el aprovisionamiento principal para el sur del país y, en concreto, para la ciudad de Tiro, tercera más poblada del Líbano.
La parte final del río -donde se llama también Qasimiyah- es además una de las áreas más extensas de irrigación en el Líbano, con 3264 hectáreas, repartidas entre 1257 granjas dedicadas sobre todo al cultivo de cítricos y bananas. En esta parte, el curso del río es casi paralelo a la frontera con Israel, 30 kilómetros más al sur.
En 1978, cuando Israel penetró en el Líbano con el fin de sofocar a las guerrillas palestinas y alejarlas de la frontera, llamó al plan Operación Litani.
La ocupación duró hasta el año 2000, cuando Israel evacuó lo que llamaba la "franja de seguridad" en el sur del Líbano y su lugar fue ocupado por la guerrilla de Hezbollah.

