
El vicepresidente ridiculizado
DAN QUAYLE
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1988
En 1988, Dan Quayle, hasta ese momento un senador del estado de Indiana, recibió una designación que lo convertiría, quizás a su pesar, en uno de los políticos más recordados de los Estados Unidos: había sido seleccionado por George Bush padre, el candidato presidencial, como compañero de fórmula para las elecciones generales de ese año.
La decisión fue objetada por analistas que pensaban que Quayle -entonces de 41 años- no tenía la suficiente experiencia para suceder a Bush si éste sufría un percance de salud que lo alejara de la Casa Blanca. Tampoco fue tomado en serio por los medios, que se mofaban de su tendencia a cometer errores y a realizar declaraciones confusas.
En mayo de 1992, ya como vicepresidente, Quayle dio un discurso sobre la ola de violencia que se había desatado en Los Angeles después de la difusión de una filmación que mostraba a policías golpeando al conductor negro Rodney King.
En ese discurso, que fue criticado y ridiculizado por los shows televisivos, aseguró que la violencia había surgido por la decadencia de la familia y citó como ejemplo a la entonces popular serie televisiva "Murphy Brown", en la que "un personaje que supuestamente representa a la mujer inteligente, bien paga y profesional, se burla de la importancia de los padres criando un niño sola y lo denomina otra opción de estilo de vida".
En junio de 1992, como parte de su campaña electoral, Quayle visitó una escuela de Nueva Jersey y cometió otro error. Debía leer unas tarjetas con palabras simples, verificadas por sus asesores, para que los alumnos demostraran si sabían escribirlas. Quayle leyó la palabra "papa" (potato, en inglés norteamericano) y un niño de 12 años escribió potato en el pizarrón. "Dejaste algo pequeño afuera. La «e» del final", le dijo Quayle, basándose en la ortografía británica. Esa gaffe de Quayle, que fue captada por las cámaras y proyectada incesantemente en TV, fue una de las armas electorales de Bill Clinton y Al Gore, que se impondrían cinco meses después a la fórmula republicana.
2005
Luego de dejar la función pública, Quayle -que es casado y padre de tres hijos- fundó en Indiana, su estado natal, una compañía de seguros, que después vendió.
En 1999 presentó su candidatura por el Partido Republicano para la elección presidencial de 2000. Pero abandonó el proyecto un mes después, cuando algunos sondeos de opinión lo mostraban octavo en las preferencias. Sin embargo, desarrolló una promisoria carrera en el sector privado, con la que parece haberse recuperado con creces de los malos tragos de la política.
Ese mismo año se unió al fondo de inversión Cerberus, uno de los más grandes de Estados Unidos, con un capital de 14.000 millones de dólares y con presencia en Estados Unidos, Corea del Sur, Taiwan, Japón y Alemania. Actualmente, como presidente de Cerberus, viaja por América, Asia y Europa para promover el grupo.
También desarrolló tareas de lobby en Japón y es miembro del directorio del banco Aozora, de Tokio; de la compañía que fabrica productos deportivos K2; de la compañía de accesorios para automóviles Bell Automotive, y de la firma de servicios para instalaciones militares IAP.
En 2002, en una entrevista con la CNN, Quayle se refirió a su famoso discurso sobre "Murphy Brown". Dijo que "no lo cambiaría" si lo tuviese que hacer de nuevo, aunque aclaró que sus críticas estaban referidas a "la ausencia de padres" y no a las "madres solteras". También aseguró que se "ha ganado la mitad de la batalla al respecto", dado que hoy en día series como "Friends" muestran a madres solteras con hijos, pero "hay un padre involucrado".
Contra todos los pronósticos, Quayle -a quien algunos mencionan como un posible candidato presidencial republicano para 2008- también se convirtió en un escritor popular tras dejar la vicepresidencia. Ya publicó tres libros y "Standing firm", su autobiografía, figuró 15 semanas en las listas de libros más vendidos en Estados Unidos.


