
Emoción en el funeral del príncipe Claus
Los restos mortales del consorte holandés, el suegro de Máxima Zorreguieta, ingresaron hoy al mausoleo de la Familia de Orange en la Catedral de Delft
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DELFT.- La familia real holandesa -entre ellos, la princesa Máxima Zorreguieta- dio hoy su último adiós al príncipe Claus, esposo de la Reina Beatriz, en una ceremonia a la que asistieron los principales representantes de las casas reales europeas.
El momento más emotivo del funeral lo marcó el instante en el que el féretro con los restos mortales del príncipe marchó a hombros de ocho militares hacia la cripta donde se encuentra el mausoleo de la Familia de Orange, en la catedral de la localidad de Delft, a los compases del Réquiem de Mozart.
Una vez que los restos mortales del príncipe Claus estuvieron en la cripta, los miembros más cercanos de la familia real holandesa permanecieron allí unos minutos durante los que reinó el silencio en el templo.
Además de la reina y sus hijos, también estuvieron en la cripta las hermanas del príncipe Claus y Mabel Wisse Smit, a la que se vincula con el príncipe Juan Friso, único hijo soltero de la reina Beatriz.
Los reyes de España Don Juan Carlos y Doña Sofía, acompañados por el Príncipe Felipe, asistieron al funeral.
La ceremonia contó con la presencia de otros representantes reales como los reyes de Suecia, la reina Margarita de Dinamarca y su esposo, el príncipe Carlos de Inglaterra, el príncipe Akishino de Japón y su esposa, los reyes Bélgica y Grecia, entre otros.
El Príncipe Claus, que falleció el domingo 6 de octubre a los 76 años a causa de la enfermedad de Parkinson y de una infección en las vías respiratorias, fue sepultado en el mausoleo que la familia de los Orange posee en la Catedral de Delft.
La catedral fue adornada para la ceremonia con flores blancas y verdes, presentes en el escudo heráldico de la familia alemana Van Amsberg, a la que pertenecía el príncipe.
Durante la ceremonia, que duró alrededor de una hora, predominó la música de Johann Sebastian Bach, que era uno de los compositores favoritos del príncipe fallecido.
El funeral, que combinó el protocolo con palabras personales hacia el príncipe Claus, estuvo oficiado por el sacerdote Carel ter Linden, que recordó la personalidad del fallecido como "una persona que no podía cerrar sus ojos ante la injusticia".
El consejero de la Casa Real, Huub Oosterhuis, también se refirió de forma personal al príncipe y recordó que en 1986, con motivo de su 60 cumpleaños, el esposo de la reina Beatriz "nombró las depresiones psíquicas como lo más horrible que la gente puede pasar".
"No pudo ni quiso ocultarlo (su depresión) y citó el refrán alemán de las mentiras tienen piernas cortas, es mejor decir la verdad", indicó.
El consejero y amigo de la familia real holandesa también se refirió a los sentimientos del príncipe Claus en relación a su identidad.
"En mis años jóvenes no sabía a dónde pertenecía: a Alemania, a Africa, y entonces aun vino Holanda. Pero ahora pertenezco a ellos (en referencia a la familia real)", dijo el príncipe, según la cita del consejero.
El pueblo holandés también se sumó a la despedida al príncipe Claus y grupos de personas se congregaron a lo largo de una ruta de nueve kilómetros para manifestar su respeto con el silencio.
Además de los numerosos representantes de las Casas Reales que asistieron al funeral, la ceremonia también contó con la presencia de representantes políticos de Holanda, personalidades de la diplomacia y amigos personales del fallecido.
Fuente: EFE





