En Brasil, todos los lunes serían feriados
El gobierno cree que así podría ahorrarse tanta energía como ocurre los domingos
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San Pablo.- Si se confirma, será la más festejada de todas las medidas que el gobierno brasileño está tomando para contrarrestar la gravísima crisis de energía que ha dejado al país al borde del apagón total. La última idea del gobierno es decretar feriado todos los lunes de lo que resta del año.
La propuesta está siendo estudiada seriamente por el Comité Gestor de la Energía Eléctrica, considerando que los domingos, cuando las empresas no funcionan, el gasto de energía cae un 35 por ciento.
Los estudiantes no tuvieron tiempo de festejar. El comité anunció rápidamente que los establecimientos educativos -así como hospitales y otros servicios esenciales- funcionarían normalmente. El feriado en cambio alcanzaría a las empresas privadas y a la administración pública.
El ministro Pedro Parente, que está a cargo de coordinar todas las medidas antiapagón, dijo que el " feriadao " (feriadón) será aplicado "en la hipótesis de que fueran necesarias medidas adicionales" para lograr mantener la demanda de energía ajustada a la poca oferta.
La falta de inversión del gobierno en estructura energética, así como la falta de reglas para que el capital privado invierta en el sector, generó la crisis que explotó hace dos semanas en las manos de la administración federal brasileña. La mala temporada de lluvias de este año, que vació las centrales hidroeléctricas, fue apenas un agravante más de la situación.
Guerra judicial
En tanto, el rechazo que las medidas antiapagón está generando en la sociedad brasileña continúa encontrando eco en la Justicia y pone a Brasil frente a un riesgo real de quedarse sin energía.
El presidente del Tribunal Regional Federal, Tourinho Neto, llegó a declarar que las medidas del gobierno contra la crisis permiten la apertura de un proceso de impeachment contra el presidente Fernando Henrique Cardoso.
Es poco probable que eso ocurra, pero la fortísima declaración es una muestra del impacto que las medidas están provocando.
Entre las reglas lanzadas por el gobierno se incluye la obligatoriedad de reducir el 20 por ciento el consumo de energía -algo que viola el contrato que cada consumidor y empresa privada tiene con su distribuidora de energía eléctrica-.
A quien no ahorre, se le cortará la luz, pena que viola, según los jueces, al menos dos trechos de la Constitución brasileña, además de todos los códigos de defensa del consumidor.
El gobierno emitió un decreto con todas las medidas, pero seis de los once jueces del Supremo Tribunal Federal (Corte Suprema) ya manifestaron en privado que el decreto es inconstitucional por violar el Código del Consumidor.
Por otra parte, centenas de industrias están manifestando su intención de procesar al gobierno de Cardoso por los prejuicios derivados de tener que dejar ociosas las inversiones que habían realizado, y hasta parar sus plantas, para reducir su consumo de energía.
Callejón sin salida
Ante este escenario, el gobierno parece haber entrado en un callejón sin salida, mientras parece cada día más probable que los apagones programados -descartados momentáneamente por el gobierno- se conviertan en la única solución.
El rechazo que las medidas provocan está acabando con la escasa popularidad del gobierno. Una muestra de esto es el manifiesto que un humorista famoso publicó ayer y se diseminó como un virus por Internet.
El manifiesto comenzaba diciendo "Por qué no voy a ahorrar energía...", y enumeraba una serie de desastres conocidos cometidos por el gobierno, comenzando por el haber ignorado las advertencias de que la crisis de energía era inminente. El problema es que si la energía eléctrica termina, terminará para todos.

