
En riesgo la candidatura de Roseana
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SAN PABLO.- Una foto. Fue todo lo necesario para dejar en terapia intensiva la candidatura de Roseana Sarney a la presidencia del Brasil.
No era una simple foto: era la imagen de más de un millón de reales -casi 600.000 dólares- en fajos de billetes de 50 reales, descubiertos en la oficina de una empresa de la gobernadora.
Sin poder explicar el origen y destino del dinero, y menos aún la relación de su empresa con proyectos privados que recibían incentivos millonarios del Estado y terminaban engrosando cuentas en las islas Vírgenes, la foto de los billetes encima de su escritorio se convirtió en el epitafio de la candidatura de la hija del ex presidente José Sarney.
Ayer, Jorge Murad, su marido, renunció a su cargo de ministro en el gobierno de Maranhao, alegando que el dinero encontrado era para la campaña y admitiendo que no iba a ser declarado, aunque aseguró que Roseana desconocía todo.
Ahora, con encuestas que muestran el derrumbe de la popularidad de la candidata, algunos dirigentes del Partido Frente Liberal ya están considerando que la postulación de Roseana quedó al borde del fin y ya salieron en busca de un nuevo candidato. El primero de la lista es Silvio Santos, un magnate de las comunicaciones.
Dos semanas atrás Roseana Sarney era la candidata imparable: doblaba las intenciones de voto de José Serra, el candidato de Cardoso, y ya había alcanzado a Lula, el candidato del Partido de los Trabajadores. El viernes 1° del actual, once agentes de la Policía Federal ingresaron en las oficinas de la empresa Lunus, en el Estado norteño de Maranhao, de propiedad de Roseana y su marido.
Los agentes, en una historia no completamente aclarada, se comunicaron desde la oficina el gobierno nacional y avisaron que la misión había sido cumplida: habían allanado, secuestrado documentos y mostrado la foto de los billetes.
Roseana, que catorce días atrás era "la futura presidente del Brasil", comenzó a caer en las encuestas. Algunos institutos de relevamientos arriesgan entre 5 a 8 puntos de caída.
"El clima del PFL es de velorio. Los principales dirigentes del partido no creen más en la candidatura de Roseana. Aunque no caiga en las encuestas, no sobreviviría a la campaña en la televisión", decía ayer una columna de información política en un diario paulista.





