
Escándalo por un espionaje a China
Los servicios de inteligencia de Pekín descubrieron 27 micrófonos ocultos en el avión presidencial, fabricado en los EE.UU.
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PEKIN.- Los servicios de inteligencia chinos descubrieron 27 minúsculos aparatos de espionaje en el avión de uso personal del presidente Jiang Zemin, un Boeing 767 fabricado y entregado meses atrás por los Estados Unidos.
Los micrófonos, preparados para transmitir información vía satélite, fueron hallados en los tapizados de los asientos de la cabina, en el baño del presidente y en la cabecera de la cama de la habitación que dispone la aeronave para uso exclusivo del jefe del Estado chino.
El hecho generó un profundo malestar en el gobierno chino y amenaza con empañar la cumbre entre Zemin y George W. Bush prevista para el mes próximo en Pekín, 30 años después del encuentro histórico entre Richard Nixon y Mao Tse tung.
"No hablamos de este tipo de acusaciones", dijo ayer el vocero de la Casa Blanca, Taylor Gross, mientras Bill Harlow, de la CIA, se excusaba en términos similares de dar explicaciones. "No es el tipo de asuntos que comentamos", dijo.
Según los diarios Financial Times, de Gran Bretaña, y The Washington Post, los elementos de espionaje colocados en el Boeing fueron descubiertos poco después de que China recibió el avión, el 10 de agosto del año último, y poco antes de que el presidente Zemin lo usara por primera vez para viajar a Shanghai.
Expertos militares chinos dijeron que el material descubierto en el avión estaba miniaturizado, era muy sofisticado y no tenía nada que ver con los elementos de escucha disponibles en el comercio. Los chinos fueron alertados por silbidos agudos producidos por la energía estática que se detectaron a bordo del avión durante ensayos de vuelo realizados en septiembre último, poco después de la entrega de la máquina por los Estados Unidos.
El avión es un bimotor que fue fabricado en las usinas de Boeing en Seattle, pero los acabados interiores fueron realizados por otra empresa de Estados Unidos, señaló ayer el Financial Times sin dar más precisiones.
La entrega del aparato se hizo en un vuelo directo de Estados Unidos que hizo una escala en Honolulu.
Los funcionarios chinos se preguntan cómo y cuándo pudieron haberse instalado los micrófonos, ya que, aseguran, vigilaron celosamente el aparato durante toda la construcción en la planta de Boeing del Estado de Washington. El hangar era observado por personal de seguridad de una de las empresas que equipó el avión y por soldados chinos.
Las empresas de mantenimiento Dee Howard y Gore Design, que se encargaron de equipar el Boeing 767, dijeron que no habían recibido quejas por su trabajo. "Sé que no tuvimos la menor responsabilidad. Lo único que hicimos fue instalar el interior" del avión, dijo Jerry Gore, presidente de Gore Design.
Abren una investigación
Lo cierto es que el asunto abrió un amplio debate en el interior del gobierno de Zemin, donde se inició una investigación para determinar posibles negligencias en los servicios encargados de comprar el Boeing.
Unos veinte oficiales de la aviación fueron detenidos para ser interrogados mientras responsables de la empresa estatal china encargada de la importación del aparato también fueron arrestados e interrogados.
Paul Harris, experto en política internacional de la Universidad Lingnan, de Hong Kong, y ex funcionario de inteligencia militar norteamericano, estimó que existen dudas respecto de la instalación de los micrófonos y consideró que es "poco probable" que Estados Unidos esté implicado en este caso de espionaje.
"Las grabaciones de Nixon revelaron al mundo cómo los gobiernos quieren grabar a sus propios miembros", dijo, aludiendo a los micrófonos instalados en la Casa Blanca durante la presidencia de Richard Nixon.
Para Jean-Pierre Cabestan, del Centro Francés de Estudios sobre China Contemporánea, sería posible que altos funcionarios militares intentaran influir con este asunto en la política de Pekín respecto de los Estados Unidos. "Existen a todas luces diferencias en el seno de la dirección del ejército y del Partido Comunista chinos sobre la evolución de las relaciones sino-norteamericanas después de los atentados del 11 de septiembre", agregó este universitario basado en Hong Kong.
El último capítulo de la historia de espionaje entre China y Estados Unidos se había producido en abril del año pasado, cuando un cazabombardero chino F-8 chocó con un avión espía norteamericano que sobrevolaba el mar de China. El piloto chino murió y la aeronave estadounidense tuvo que aterrizar de emergencia. El gobierno de Pekín se apoderó del avión y lo devolvió a los Estados Unidos.
Casos recientes
Avión: el 1° de abril de 2001 un avión espía de los EE.UU. invadió el espacio aéreo chino y, tras chocar con un cazabombardero del país asiático, tuvo que aterrizar de emergencia en la isla de Hainan, en el sur de China.
Agente del FBI: en febrero del año último fue detenido un Suecia Robert Philip Hanssen, un agente estadounidense del FBI. Espiaba para la ex URSS y para Rusia desde hacía 15 años y vendió a Moscú documentos altamente clasificados.
Túnel: Rusia pidió explicaciones el año pasado a EE.UU. cuando el gobierno se enteró de la existencia de un túnel en la embajada de Moscú en Washington que durante los 80 se usó para espiar.
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