
España y Portugal intentan controlar el derrame de petróleo
El Prestige se hundió a unos 245 kilómetros de la región española de Galicia, cerca de la parte norte de Portugal, derramando 70.000 toneladas
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SANTIAGO DE COMPOSTELA, España.- España y Portugal trataban de controlar la amenaza de contaminación luego de que un buque que transportaba petróleo se partió en dos y se hundió en el océano Atlántico.
El día en que el buque Prestige, con registro de las Bahamas, las autoridades marítimas y grupos de defensa del medio ambiente colocaron más barreras de flotación en zonas ribereñas para proteger zonas pesqueras cerca de la costa.
"La batalla será en tierra", debido a que los fuertes vientos y las olas impedirán recoger mucho petróleo en el mar, dijo el ministro de Defensa del Medio Ambiente de Portugal, Isaltino Morais, en una entrevista radial.
El Prestige comenzó a derramar combustible hace una semana, tras sufrir un agrietamiento de su quilla.
"Debemos aguardar y ser prudentes porque ignoramos si hemos cruzado el umbral de la crisis", dijo el ministro de Defensa del Medio Ambiente de España, Jaume Matas. "Tenemos que determinar si aumenta esta catástrofe, y de qué forma nos afecta", añadió.
El Prestige se hundió a unos 245 kilómetros de la región española de Galicia, cerca de la parte norte de Portugal.
El derrame causó fricciones entre Portugal y España sobre cuál de los dos gobiernos sería responsable por la limpieza del crudo, aunque los vientos dominantes ponen la costa española en mayor peligro que la portuguesa.
El Ministerio del Interior español dijo que el barco se hundió en una zona en la que Portugal tiene la responsabilidad de las operaciones de rescate marítimo. Sin embargo, el primer ministro portugués José Durao Barroso dijo que está "absolutamente seguro y confirmado" por la armada portuguesa que el petrolero se fue a pique en aguas españolas.
Tanto Portugal como España prohibieron a la empresa de salvataje que remolcaran la nave a cualquiera de sus puertos, para proteger la pesca y el turismo.
Varias playas españolas están cubiertas de aceite pesado y decenas de animales silvestres quedaron forrados de diesel. Las autoridades prohibieron la pesca y centenares de pescadores quedaron sin trabajo. El derrame amenaza a varios de los caladeros más productivos del país.
Si el barco vierte la totalidad de su carga líquida, será casi el doble que el derrame causado en 1989 por el Exxon Valdez frente a la costa de Alaska.
Fuente: AP





