"ETA no negocia porque está en juego su existencia"
Jon Juaristi militó en el grupo terrorista y ahora colabora con el gobierno
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Madrid.- Jon Juaristi es vasco, tiene 50 años y en los extremos de su vida se refleja parte de la historia reciente de España. En el pasado fue miembro activo de ETA. Hoy colabora con el gobierno de José María Aznar y se declara amigo del mayor perseguidor de la banda terrorista, el ministro del Interior Jaime Mayor Oreja.
Su experiencia ofrece una doble visión sobre el grave problema del terrorismo. La de quien lo vivió por dentro y quien lo padece. Es un hombre amenazado por la misma banda cuyas filas integró en el pasado.
Es curioso su caso: "Soy un ex integrante de ETA que tiene custodia pagada por el gobierno. Como muchos otros en mi misma condición", afirmó. Una muestra de la paradoja histórica encarnada en este intelectual reconocido dentro y fuera de España, actual director del la monumental Biblioteca Nacional. Otros -menos- lo consideran simplemente un traidor.
Dice cosas como éstas: "Con ETA no se puede negociar nada", "ignoro si la política antiterrorista del gobierno es eficaz, pero no veo otra" y "la mejor salida que puede tener el País Vasco es una alternativa democrática creíble y sólida" que desplace la actual conducción del Partido Nacionalista Vasco (PNV), gobernante en la región. Dice que eso llegará en las próximas elecciones.
Sobre su paso por ETA: "El fascismo vasco nació de lo que criábamos nosotros. Y no de lo que temíamos de ellos", en alusión al proceso democrático que comenzó con la muerte de Francisco Franco. "Con ETA, todo estaba jod... antes de empezar". Y también: "No hay ETA y su entorno. ETA es una sola".
La conversación había sido pactada veinte días antes. La casualidad quiso que coincidiera en la misma semana en que España vivió dos hechos reveladores del panorama político. La firma de un acuerdo en el que el gobierno y la principal fuerza de oposición se comprometen a ir juntos contra el terrorismo. Y la inmediata respuesta de ETA, que, con un nuevo atentado, cobró su víctima número 22 en este año.
Amenazada, la vida de este vasco sigue. Conversó tres horas largas en un restaurante cerca de la Puerta de Alcalá, en el corazón de Madrid. Su partida fue precedida por el ritual del miedo: primero dos custodios grandes como roperos revisaron los alrededores. Luego rodearon a su protegido y, con un rápido movimiento, lo hicieron subir al auto.
Juaristi es, desde hace veinte años, escritor. Casado con una escritora. Lo que sigue son los tramos salientes de la conversación.
-¿Qué es ETA? ¿Un grupo de rebeldes políticos con una ideología? ¿O una banda criminal?
-Son delincuentes. Criminales con ideología. Los asesinos con ideología se llevan seis millones de judíos a los campos de exterminio. La ideología sólo les facilita su acción mortífera. ETA está convencida de que la independencia pasa por el terrorismo. Y que sólo puede pasar por allí. Hoy no hace un terrorismo selectivo. Mata donde le resulta más fácil.
-¿Cuál es el mundo intelectual de ETA?
-ETA es una sola. No hay una ETA y un entorno. Hay, sí, un reparto de tareas. En cuanto al mundo intelectual, existe. Pero se expresa más que nada en euskera (el idioma del País Vasco) y por eso tiene difusión más limitada. Yo hablo euskera bastante bien. Y conozco ese mundo. Algunos están en las universidades.
-¿Cuál es la propuesta de ese mundo intelectual?
-ETA se configuró ideológicamente con el paso del tiempo. Ya no es marxista leninista. Hubo un recambio posterior a los setenta. El nacionalismo es insaciable. ETA se define más que nada por su enemigo. España es el enemigo. Y todo lo que sea español. A mí, que no me quiten la posibilidad de ser vasco y español.
-¿Es eficaz la política del gobierno contra ETA o es el terrorismo un problema insoluble?
-No sé si es eficaz o no. Pero lo que me parece es que no hay otra. Sé que de lo que se trata es de aislarlos socialmente. El Partido Popular y su gente resistió ataques de ETA con entereza pocas veces vista.
-¿Cuál es la salida, entonces, en el País Vasco?
-Montar una alternativa democrática posible y creíble. Y con visibilidad social. Hoy en día hay reacción contra el nacionalismo del PNV, pero no encuentra una opción política para canalizarse.
-¿Cómo podría canalizarse esa reacción que usted señala?
-Un acuerdo electoral entre los partidos mayoritarios Popular y Socialista (PSOE), como el que trabajan algunos dirigentes de ambas fuerzas. Una alternativa democrática creíble, sólida. Que si llega al gobierno implique una presión democrática en un medio manejado por el caudillismo del PNV.
-¿Quién es el mejor candidato para el gobierno regional en caso de ese eventual acuerdo?
-El actual ministro del Interior, Jaime Mayor Oreja. No tengo dudas.
-Usted integró ETA hasta el comienzo del proceso democrático español. Esa es una ETA que se pretende más heroica. ¿Es así?
-No. Siempre se mató. Y eso iguala todo. Con ETA, todo está jod... antes de empezar.
-Hay una exigencia de buscar una salida negociada. ¿Cómo imagina esa negociación?
-Imposible. ETA no puede negociar más que su propia existencia. Habla de negociación, pero ese leit-motiv le sirve para profundizar en su estrategia de no negociación. ETA no tiene límites. En una mesa, es como un querellante patológico, un aficionado al pleito: pide y pedirá más.
En una negociación, ETA se blinda y no cede. Porque lo que está en juego es su subsistencia. Pensar lo contrario es engañarse. Sucedió con la tregua. Por definición. Una tregua es algo que se rompe. Y ETA lo rompió. Quien conoce ese mundo no puede sorprenderse.
Desactivan una bomba en el centro de Madrid
MADRID.- La policía española desctivó ayer un paquete bomba que había sido dejado en la oficina de correos de la estación de tren de Chamartín, en pleno centro de Madrid.
El explosivo iba dirigido al periodista del diario El Mundo Agustín Yanel, y había sido colocado en un libro que contenían unos 60 gramos de cloratita o pólvora.
Según la Delegación del Gobierno de Madrid, los probables autores del envío serían miembros de un grupo anarquista de defensa de los presos comunes, que ya en otras ocasiones remitieron varios paquetes sospechosos a medios de comunicación y organizaciones no gubernamentales.

