
Exodo en Francia: los millonarios escapan de la presión fiscal
Empresarios y actores se radican en Suiza
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PARIS.- Cuando faltan cuatro meses para las elecciones presidenciales y presionado por el alarmante éxodo de industrias, millonarios e intelectuales que se radican en el exterior para escapar al agobio fiscal, el presidente francés, Jacques Chirac, propuso la semana pasada reducir los impuestos que pagan las empresas a fin de contener la hemorragia de cerebros, creatividad comercial y fortunas.
"La punción fiscal a las empresas se eleva en Francia a 33%, ocho puntos más que la media europea. El objetivo es reducirla a 20% en cinco años", dijo Chirac el jueves pasado.
Esa emigración alcanza un ritmo inquietante: cada día que transcurre, abandona el país un francés que se siente asfixiado por los servicios impositivos. Cada año, cerca de 360 nuevos "exiliados fiscales" emigran hacia Bélgica, Gran Bretaña, Italia y, sobre todo, Suiza, según datos del Ministerio de Economía francés. Con ellos habrían partido al menos 13.000 millones de dólares entre 1997 y 2002.
El país tomó conciencia de ese fenómeno hace dos semanas cuando el ídolo nacional del rock, Johnny Halliday, anunció su instalación en Suiza para dejar de pagar impuestos.
El popular cantante se sumó así a una extensa lista que incluye artistas como Alain Delon, Charles Aznavour, Jeanne Moreau, Marie Lafôret, Emmanuelle Béart o Isabelle Adjani; deportistas como Alain Prost, Amélie Mauresmo y Yannick Noah, y grandes dinastías industriales como las familias Defforey (supermercados Carrefour), Peugeot (automóviles) y Bich (lapiceras y encendedores).
En su discurso, Chirac se refería especialmente a las empresas, que reclaman una reducción fiscal para invertir y crear nuevos empleos.
Cuando esas firmas se sienten demasiado exhaustas, optan por deslocalizar su producción hacia países con mano de obra más barata y mayores ventajas fiscales, como China, Marruecos o México. Pero también hacia Irlanda y los países de Europa del Este, que cuentan con regímenes fiscales seductores.
El "éxodo industrial" provoca la pérdida de 13.000 empleos por año, según un estudio realizado por el European Monitoring Center of Change.
Los altos niveles impositivos también atemorizan a las compañías extranjeras que desean radicarse en Francia. Esos capitales que buscan alta rentabilidad suelen caer seducidos por otros países, que ofrecen tasas más atractivas. Esa lucha constituye lo que Chirac definió como la "competencia fiscal entre naciones".
Los franceses más opulentos son quienes forman, sin embargo, el principal batallón de "exiliados" que parten para huir del impuesto de solidaridad sobre la fortuna (ISF).
Llamado irónicamente "incitación a salir de Francia", ese impuesto es aplicable a todo francés con un patrimonio superior a 910.000 dólares. A pesar de numerosas tentativas parlamentarias de suprimir ese impuesto detestado por la derecha, el gobierno conservador de Chirac tuvo que resignarse a mantenerlo.
"Cerca del 70% de los franceses quiere que se mantenga. ¿Por qué ignorarlo?", razonó recientemente un allegado al candidato presidencial de derecha Nicolas Sarkozy. Para resolver la crisis, la cuestión fue tratada desde otro ángulo: a partir de 2006, ninguna familia francesa paga más del 60% de sus ingresos de impuestos. A juzgar por la persistencia del éxodo, la medida no ha sido suficiente.
Un país seductor
Para los candidatos a la expatriación, Suiza es un destino ideal. Ese pequeño país atrae por su proximidad con Francia, la calidad de sus escuelas, de su gastronomía y el anonimato que permite a las celebridades.
Pero lo que más seduce es el atractivo sistema fiscal que propone a los extranjeros. Los expatriados fiscales gozan de un sistema especial de cálculo, basado en gastos y no en ingresos o el patrimonio del contribuyente.
La tasa representa aproximadamente cinco veces el valor locativo de la vivienda. Esa disposición rige en todo el país y el cálculo es responsabilidad de cada cantón. Para gozar de ese sistema fiscal, hay que responder a ciertos criterios.
"El nuevo residente debe ser extranjero, no haber ejercido ninguna actividad lucrativa en Suiza en los últimos 10 años y no haber residido en el país durante esos 10 años", explica Claude Mathieu, de la fiduciaria KPGM de Ginebra.
Las sumas que serán retenidas son el producto de una negociación entre el interesado y las autoridades cantonales. Esos contactos suelen conducir a situaciones realmente ventajosas para el residente. La prensa suiza estimó en su momento que el piloto alemán Michael Schumacher, cuyos ingresos se elevaban a unos 60 millones de dólares por año, pagaba apenas unos 260.000 dólares de impuestos.
Frente a esos atractivos, Francia tiene pocas armas para contener el éxodo actual, que -en términos económicos- representa una verdadera hemorragia para el país.
Un helicóptero cayó sobre un restaurant
- PARIS (EFE).- Tres clientes de un restaurante murieron y otro resultó gravemente herido cuando un helicóptero cayó sobre el jardín del establecimiento en el que comían, en las proximidades de Arles (sur de Francia). El aparato -un Alouette 2- se desplomó sobre el jardín en momentos en que éste estaba lleno de comensales. Por su parte, los cuatro ocupantes del helicóptero salieron indemnes del impacto contra el suelo. Ellos son miembros de una misma familia, que había acudido a almorzar al restaurante; el accidente se produjo cuando abandonaban el lugar tras el ágape.
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