Fin del misterio: Sarkozy y Bruni tuvieron una hija
Es la primera vez que un presidente francés en ejercicio es padre ; la beba se llamaría Dalia
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PARIS - Carla Bruni, esposa del presidente francés, Nicolas Sarkozy, dio ayer a luz una beba en la exclusiva Clínica de La Muette, puesta en pie de guerra por servicios de seguridad y periodistas. Esta es la primera vez en la historia de la República Francesa que un presidente en ejercicio es padre.
Ayer a las 8 de la mañana Sarkozy condujo a su esposa hasta el sanatorio, ubicado en la calle Nicolo, en el aristocrático distrito XVI de París, a poca distancia de Trocadero. El presidente regresó a las 16 a verla, horas antes de que naciera su primera hija en común, alrededor de las 19.30.
Aunque la pareja no informó cuál es el nombre de la recién nacida, primera hija mujer de Sarkozy, algunos medios de prensa informaron que la beba se llamaría Dalia.
Sarkozy y Carla Bruni se casaron el 2 de febrero de 2008, pocos meses después del divorcio del mandatario de su segunda esposa, Cecilia Ciganer. A los 56 años, Sarkozy ya tiene tres hijos (Pierre, de 26 años; Jean, de 25, y Louis, de 14) y un nieto.
Carla Bruni Sarkozy (43) tuvo un hijo con el filósofo francés Raphael Enthoven, Aurelién, de 10 años.
Ayer por la tarde, tras dejar la clínica, Sarkozy partió con destino a Fráncfort, donde se reunió durante casi dos horas con la canciller alemana, Angela Merkel, a fin de preparar la decisiva cumbre europea del domingo, y participó en una reunión de despedida del actual presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet (ver Pág. 2). Apenas terminadas sus obligaciones protocolares, emprendió el regreso a París y volvió nuevamente a la clínica.
El Palacio del Elíseo (sede de la presidencia) no hizo, sin embargo, ningún anuncio oficial sobre el nacimiento, siguiendo la rigurosa consigna del jefe del Estado y de su esposa, para quienes el feliz acontecimiento debe ser tratado como "una cuestión privada".
"Haré lo que sea necesario para proteger a ese bebe. Nunca lo mostraré a los medios y tampoco habrá fotos", aseguró Carla Bruni en una reciente entrevista.
La primera dama insistió en este punto en una entrevista grabada hace 48 horas, que será difundida hoy por la segunda cadena de televisión. En ese reportaje, Carla Bruni dijo que "no son los franceses quienes quieren ver a ese bebe, son los medios". A punto de dar a luz, la ex modelo y cantante exhibe, en un resumen difundido ayer, unos cuantos kilos suplementarios que le dan el aspecto de una saludable matrioska .
Escaldado por la virulenta reacción de los franceses a la exposición de su vida privada en los primeros meses de su mandato y de su relación con la ex mann equin de origen italiano, Sarkozy intenta, desde hace meses, recuperar su popularidad perdida adoptando un estilo diametralmente opuesto, marcado por la sobriedad y la discreción.
Esos esfuerzos hasta ahora parecen no haber dado ningún resultado. Con apenas 23% de opiniones favorables, Sarkozy corre el riesgo de perder las próximas elecciones presidenciales, previstas para el 22 de abril y el 6 de mayo próximos. Según una encuesta publicada por el instituto CSA, el flamante candidato socialista, François Hollande, aplastaría al mandatario en la segunda vuelta con 62% de los votos contra 38%.
Tras meses de intentos infructuosos, el embarazo de la primera dama francesa fue anunciado el 17 de mayo por el padre del jefe del Estado, Pal Sarkozy.
El 26 de ese mes, durante una cumbre del G-8 en Deauville, Carla Bruni hizo su primera aparición pública encinta.
Desde entonces, litros de tinta fueron utilizados en especulaciones: ¿fruto del amor o cálculo electoral? Lo cierto es que, en vísperas del nacimiento, 87% de los franceses no querían ni oír hablar de ese bebe, según una encuesta publicada el fin de semana pasado. Los numerosos consejeros en comunicación del presidente lo saben y terminaron por convencerlo de que la utilización del bebe con fines políticos sería realmente contraproducente.
"Los franceses distinguen perfectamente la vida privada de la pública y detestan cuando ambas se mezclan. Sarkozy lo hizo al comienzo de su mandato y ahora paga las consecuencias", afirma Stéphane Rozès, consultor en la agencia CAP.
Para otros, la utilización de ese nacimiento es absolutamente inevitable. "En comunicación, es imposible no instrumentalizar semejante acontecimiento", afirma el especialista Arnaud Mercier.
La historia de amor
El nacimiento de esta niña es el último episodio de una insólita historia de amor que comenzó en una comida parisiense hace cuatro años, cuando Sarkozy intentaba superar la profunda depresión que le provocó la partida de su segunda mujer, Cecilia Ciganer.
Tras un fulminante romance de 80 días, el presidente francés se casó con Carla Bruni, y se transformaron en una de las parejas más fotografiadas del planeta.
Esa boda provocó un cambio radical en el comportamiento de la actual primera dama de Francia, que en sus años de celebridad como mannequin no dudó en posar desnuda y que alguna vez confesó: "La monogamia me aburre".

