Fracasó el intento de referendum en Uruguay
No se obtuvieron suficientes votos
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MONTEVIDEO.- El intento por someter a referendum la primera ley de reforma del Estado impulsada por el presidente Jorge Batlle, fracasó ayer porque los impulsores de la impugnación no obtuvieron la adhesión del 25% del electorado.
Según datos primarios y no oficiales de la corte electoral y de los partidos políticos, habría concurrido a votar el 21% del padrón electoral. El escrutinio final se conocerá hoy.
El apoyo al referendum fue exclusivo del Frente Amplio, que en las últimas elecciones había logrado el 40% de los votos en la primera vuelta y el 46% en el ballottage, mientras que los partidos tradicionales, Colorado y Nacional (o Blanco), respaldaron la ley cuestionada.
Desde la mañana, los dirigentes de izquierda no ocultaron su preocupación por el alto nivel de desobediencia política de sus adherentes a la convocatoria que lideró el propio Tabaré Vázquez, ex alcalde de Montevideo y candidato presidencial de esa fuerza.
Día de playa
En un día soleado, los uruguayos se volcaron a las playas de la extensa costa del sur del país. Desde la emisora radial Centenario, de uno de los partidos de izquierda que apoyó el referendum, se escucharon quejas reiteradas contra la gente que se dedicó a descansar. "Hay que ir a buscarlos a la playa, decirles que no podemos dejar que vendan el patrimonio nacional y que se vayan a votar en traje de baño", reclamaba uno de los locutores.
La ley cuestionada incluye temas diversos ligados a garantizar competencia en la economía y evitar monopolios. Los artículos impugnados refieren a reformas en el puerto (nueva terminal de contenedores con una sociedad de capitales mixtos), ferrocarriles (que el Poder Ejecutivo autorice a privados el uso de las vías), Conaprole (la cooperativa láctea a la que se le retiran la intervención de directores del Estado y la obligación de repartir las ganancias en beneficios a sus empleados), alumbrado público (cambio en el agente estatal que cobra el servicio a los usuarios) y empresas estatales (obligándolas a mayor información de sus balances contables).
El año pasado, varios sindicatos opuestos a la ley juntaron las 49.000 firmas necesarias para activar el mecanismo de impugnación. La jornada de ayer eran lo que se denomina una "facilitación" para juntar las adhesiones necesarias para impulsar un referendum (el 25% del total de habilitados, equivalente a unas 600 mil votos). Si se llegaba a esa cantidad, en un plazo de cuatro meses se realizaría la consulta, en la cual la población debería decir Sí o No a la ley.
La batalla continúa
En Uruguay existen dos mecanismos de democracia directa: el referendum para derogar leyes y el plebiscito para reformar la Constitución.
Ahora, una vez ratificada la ley, el gobierno de Batlle se prepara para lanzar llamados a licitación para la nueva terminal de contenedores del puerto y otras concesiones de servicios públicos.
Pero la batalla no terminó ayer. Esta semana entra a regir la ley que desmonopolizó las telecomunicaciones (excepto telefonía básica fija) y permite la asociación con privados a la empresa estatal Antel. El Frente Amplio anunció que saldrá a recoger firmas para impulsar un nuevo referendum sobre esa norma, pero en lugar de utilizar la "jornada de facilitación" lo haría casa por casa durante un año.
Para el líder socialista Vázquez, la derrota de ayer se suma a varias batallas perdidas en consultas populares, lo que no le ha impedido crecer en caudal electoral. Por eso, más allá de que colorados y blancos tienen la satisfacción de ratificación de su ley -lo que no se puede interpretar como un apoyo a la política económica-, el Frente Amplio sigue siendo un candidato con altas posibilidades para las elecciones de 2004.




