
Francia, más dura con los inmigrantes
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PARIS (Reuters).- Apiñados sobre una fila de angostos colchones, cientos de inmigrantes africanos se niegan a salir de un gimnasio en las afueras de París. Desalojados por el gobierno hace dos semanas del mayor asentamiento ilegal de Francia, afirman que no van a dejar el lugar hasta que las autoridades les encuentren una vivienda permanente.
La situación de estos inmigrantes, muchos de los cuales tienen la residencia legal, se convirtió en un símbolo del reciente endurecimiento de las políticas migratorias del gobierno francés. Además, agudizó la polémica sobre los límites a la entrada de extranjeros en el país cuando se acercan las elecciones presidenciales de 2007, en las que la inmigración podría ser el principal tema de debate.
La operación policial en el asentamiento, realizada el 17 del mes pasado y que incluyó la detención de unos 30 indocumentados, fue calificada por grupos defensores de los derechos humanos de "montaje para los medios" por parte del ministro del Interior, Nicolas Sarkozy, favorito para las elecciones presidenciales. Sarkozy ha prometido repatriar 25.000 ilegales este año.
Por su parte, la candidata socialista Ségolène Royal, segunda entre los favoritos, calificó la expulsión del asentamiento de "truco publicitario" del ministro del Interior.





