
Fue hallada tras vivir 19 años en la jungla
La joven permanece en estado salvaje
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PHNOM PEHN.- Camboya se mantenía ayer conmocionada por la noticia del hallazgo ocurrido hace unos días de una joven en estado salvaje que permaneció 19 años perdida en la jungla.
Desnuda, desnutrida, con el cuerpo de una niña y sin capacidad para hablar o emplear utensilios habituales, la joven pudo ser identificada por sus padres, Sao Loo y Rochom Yit, como Rochom P ngieng, que actualmente tiene 27 años y desapareció siendo una niña junto a su primo, Rocham Boeung, entonces de 6 años, cuando ambos fueron a buscar el ganado.
Loo, un policía del poblado de Sam Thom, indicó que unos leñadores a los que la joven les trataba de robar la comida fueron los que encontraron a su hija. Los habitantes del lugar difunden todo tipo de teorías sobre la reaparecida, a la que describen de distintas maneras: o bien que se trata de una desequilibrada mental o bien que en realidad es la víctima de un prolongado secuestro que ha sido liberada, de allí que ella muestre una cicatriz que tiene en su muñeca, similar a la marca de una atadura.
Otros aseguran que estaba con un hombre salvaje armado con una espada, que logró escapar antes de ser capturado junto a la joven, por lo que creen que puede haber más gente perdida en la espesa jungla.
Sin embargo, el jefe de policía del distrito de O Yadaw, Mao Sun, dijo que "nada de eso es cierto" y agregó que la familia era demasiado pobre como para que la niña fuera secuestrada y que ella estaba sola cuando los leñadores la encontraron.
"No hay duda de que ésta es la pequeña que desapareció cuidando el ganado cuando contaba con 9 años. Es la imagen de su madre", dijo.
La familia probablemente se negará a que se le saque sangre para una prueba de ADN para una confirmación total, pues son miembros de la etnia minoritaria Jarai, cuya tradición no aprueba estos métodos.
El sorprendente rescate de la mujer se produjo el pasado 13 de enero, cuando aparentemente trató de robar comida a los leñadores, que la atraparon y fue trasladada al poblado de O Yadaw. El policía local y su esposa identificaron rápidamente a la joven gracias a una cicatriz en la espalda, manifestó Sun. La pareja nunca perdió la esperanza de encontrarlos a ella y a su primo.
"No tenemos ni idea de cómo ha sobrevivido con todos los animales salvajes, y ella no puede comunicarse -dijo Sun-. Creemos que la cicatriz en su muñeca se debió a que cayó en una trampa para animales durante un período prolongado."
"Los residentes de la zona creen que los espíritus la capturaron, pero que la han liberado ahora porque ya no la necesitan", añadió.
Aunque el diario local The Cambodia Daily informó que algunos policías querían meter a la joven en una jaula y cobrar por verla, Sun aseguró que su familia la ama y que no dejará que eso ocurra.
Sin capacidad para hablar, aún aterrorizada por la presencia de otros seres humanos y aparentemente sin capacidad tampoco para entender lo que le ha ocurrido, es posible que la muchacha sea incapaz de contar su historia y de dar detalles de lo que le pasó a su primo, cuyo cuerpo no ha sido encontrado.
Según Loo, al principio fue difícil integrar a la mujer a la vida normal porque se resistía a ducharse, vestirse o usar palillos para comer, además de gritar y llorar. Cuatro días después empezó a cooperar. "No es fácil pero le espera una vida por delante", afirmó.

