“Gibraltar jamás será español”, afirma el jefe de gobierno del peñón después del Brexit

Fabian Picardo junto al actual canciller británico, Boris Johnson, uno de los principales impulsores del Brexit
Fabian Picardo junto al actual canciller británico, Boris Johnson, uno de los principales impulsores del Brexit Crédito: Twitter.com/BorisJohnson
Fabian Picardo habló con LA NACION sobre los desafíos del territorio británico después del referéndum; su vínculo con Malvinas
Martín Rodríguez Yebra
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19 de julio de 2016  • 15:12

GIBRALTAR.- Fabian Picardo dice que tres semanas antes del referéndum sobre el Brexit asumió que la ruptura con Europa era inevitable: “Toda la gente con la que hablaba en Inglaterra me decía que iban a votar por el leave. Llevaba tiempo preparándome para lo peor”.

Lo peor es que Gibraltar, el territorio del que es ministro principal desde 2011, se enfrenta a perder los privilegios que le da el acceso al mercado europeo y a soportar una presión renovada por parte de España en su intento tricentenario de recuperar la soberanía del peñón.

“Gibraltar jamás será español. No es un precio que estemos dispuestos a pagar, aunque esté en juego seguir o no en Europa”, enfatiza el socialista Picardo, de 44 años, en un español con marcado acento andaluz. La misión central del gobierno que encabeza -sostiene- será conseguir que el peñón siga ligado a Europa sin ceder soberanía ni sacrificar su exitoso rumbo económico.

-¿Se siente ya un impacto concreto del Brexit en la economía gibraltareña?

-Todavía no se va a sentir el efecto; es muy pronto. Lo que hay es una gran incertidumbre y nuestro trabajo ahora es blindarnos para lo que pueda ocurrir si se concreta la salida de la UE.

-¿Piensa en un escenario de frontera cerrada o restringida?

-No quiero imaginarlo. La frontera tiene que estar abierta mientras seamos parte de la UE. Una vez que no lo seamos, no tiene por qué cerrarse. Hoy Gibraltar, al igual que el Reino Unido, no está en Schengen ni tampoco en el sistema de libre circulación de mercancías. No es necesario que haya más restricciones. No debemos aceptar de que España con su gobierno en funciones tenga la posibilidad de decir que su alternativa a que seamos miembros de la UE es cerrar la frontera. Eso no es del siglo XXI. Simplemente porque lo hiciera un dictador como Franco hace 45 años no puede decirse que sea factible ahora. Nosotros abogamos por el libre movimiento de personas y quien crea que se debe cerrar la frontera debe enfrentarse a su conciencia.

-¿Qué opina de la oferta de co-soberanía que puso sobre la mesa el canciller español García-Margallo después del referéndum? Él dice que Gibraltar sólo podría seguir en Europa si es parte de España.

-Son las tonterías habituales que estamos acostumbrados a escuchar. La opinión de los gibraltareños no va a cambiar nunca. Gibraltar jamás será español. Y menos cuando se nos dice que ése es el precio que debemos pagar para poder seguir siendo miembro de la UE o seguir teniendo acceso al mercado común. Hay que olvidarse de esas tonterías y mirar hacia adelante. Somos buenos vecinos de España, pero somos entidades separadas.

-¿Por qué lo considera imposible?

-Por la misma razón que ningún pueblo acepta la nacionalidad de su vecino. Yo he nacido en este país, éste es mi país y como todos los gibraltareños elijo estar aquí. Vamos a ver, ¿por qué no le preguntamos al señor Margallo si quiere que alcemos la bandera británica sobre España? Eso sonaría mal para España, ¿no? Bueno, a mí me suena igual de mal que me lo sugieran para mí.

-¿Cómo está el espíritu de la gente que votó en un 96% para quedarse y que se topó con el triunfo de la salida?

-Hubo un momento de shock, pero creo que ya la gente empieza a estar más reflexiva, empieza a pensar en el futuro. Nosotros como gobierno tenemos que asegurarnos de que vamos a tener influencia en lo que vendrá si finalmente hay salida.

-Usted habló con el gobierno de Escocia sobre vías para seguir en la UE, ¿qué posibilidades reales hay de que eso ocurra?

-Si el Reino Unido activa la salida -y creo que todavía es incierto- hay muchas opciones para Gibraltar. Podría seguir siendo miembro o territorio asociado a la UE. Ésa o cualquier otra permutación que permita seguir accediendo al mercado común y con la soberanía 100% británica para nosotros sería viable. Lo único que no está sobre la mesa es la bandera española.

-¿Está seguro de que Gran Bretaña los va a tener en cuenta en la negociación?

-Está por escrito y lo han confirmado los ministros ante el Parlamento. Sin duda vamos a tener voz.

-¿Estuvo en contacto con gobiernos como el de Malvinas después del Brexit?

-Sí, me puse en contacto con compañeros de las islas Malvinas . Ellos están muy preocupados por el tema de la pesca porque los afectaría la pérdida de acceso al mercado común. Nos vamos a reunir en el Caribe los representantes de todos los territorios de ultramar para analizar posiciones y pensar cómo influenciar en el futuro.

-¿Y con España no tuvo ningún diálogo?

-El señor Margallo no quiere hablar conmigo. Yo estaría dispuesto a hablar con él. Mi teléfono es fácil de conseguir, pero él no me facilita el suyo. Desafortunadamente su interés es ir de espaldas a Gibraltar y de usurpar el territorio, cosa que es imposible.

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