
Golpe a la coalición: matan a 7 españoles
En una feroz emboscada, la resistencia iraquí atacó el convoy de agentes de inteligencia; dos japoneses, asesinados en Tikrit Los espías fueron sorprendidos al sur de Bagdad cuando regresaban a su base Hubo júbilo entre los iraquíes Ya son 10 los españoles abatidos
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BAGDAD.- Justo cuando finaliza el mes más sangriento para las tropas de ocupación desde el inicio de la guerra, siete agentes de inteligencia españoles murieron ayer luego de un feroz ataque de la resistencia iraquí al sur de Bagdad.
El atentado volvió a sembrar preocupación entre los gobiernos aliados a Estados Unidos. En este sentido, también Japón se convirtió ayer en un blanco: dos de sus diplomáticos murieron en otra emboscada, en Tikrit.
Los agentes del Centro Nacional de Inteligencia español (CNI), ocho en total, fueron emboscados por un grupo de desconocidos cuando regresaban de una misión de inspección en Al Mamudiyah, 30 km al sur de Bagdad. El único sobreviviente, rescatado herido, fue rápidamente trasladado a un hospital de la zona, según el ministro de Defensa español, Federico Trillo.
Los espías españoles y los miembros de la resistencia intercambiaron disparos durante más de 40 minutos, hasta que siete de los agentes fueron abatidos, según testigos.
Periodistas extranjeros que pasaron por allí minutos después dijeron que una docena de iraquíes se congregó rápidamente alrededor de los cadáveres, al borde de un camino. Varios jóvenes patearon los cuerpos que yacían en el suelo mientras daban gritos de júbilo y celebraban el atentado. "Sacrificamos nuestras almas y nuestra sangre por ti, oh Saddam", cantaban.
Los periodistas fueron forzados a dejar el lugar y los cuerpos fueron retirados momentos más tarde por soldados norteamericanos.
El ataque ocurrió dos días después de que el presidente estadounidense, George W. Bush, viajó sorpresivamente a Bagdad para brindar su apoyo y levantar la moral de las tropas norteamericanas, que se enfrentan cada vez a más embestidas de la resistencia.
Además de España y Japón, otros aliados de Washington también fueron blanco de los ataques de la resistencia, que intenta debilitar la coalición de fuerzas extranjeras en Irak y forzar su retirada. En el peor de esos ataques a delegados de otras naciones, el 12 del actual, 19 soldados italianos murieron en un atentado con bomba contra el cuartel de las fuerzas de ese país en Nasiriyah. Esta semana, la misión de Italia en Bagdad volvió a ser atacada con granadas, pero sin que se produjeran víctimas.
Un vocero de Aznar dijo que el gobierno no será intimidado ni disuadido de continuar junto a las fuerzas norteamericanas las operaciones para instalar la democracia en Irak.
"Estamos agradecidos a todas las personas que sirven a España y a la democracia de España más allá de nuestras fronteras combatiendo el terrorismo y garantizando la libertad y la democracia", dijo el ministro de Justicia español, José María Michavila, tras informarse de la emboscada.
España, uno de los más estrechos aliados de Estados Unidos durante la guerra contra el régimen de Saddam Hussein, envió unos 1300 soldados a Irak que integran la Brigada Plus Ultra, estacionada en Diwaniyah.
Japón, en tanto, también es miembro de la coalición, aunque no desplegó todavía tropas. Los dos japoneses asesinados ayer -las primeras víctimas originarias de ese país en Irak- serían diplomáticos que viajaban a Bagdad.
Los militares estadounidenses sospechan que miembros de Al-Qaeda han intervenido en muchos de los atentados de las últimas semanas contra las fuerzas de la coalición, pero no han logrado reunir evidencias de ello.
Un mes sangriento
Asimismo, el jefe del comando militar estadounidense Ricardo Sánchez dijo que policías iraquíes -que son entrenados actualmente por Estados Unidos- podrían haber planeado algunos de los ataques, mientras otras fuentes militares sospechan que algunos de los atentados de la resistencia iraquí son coordinados por civiles que reúnen información de inteligencia trabajando para la coalición. El ataque contra los españoles ocurrió el mismo día en que Sánchez sostenía que los rebeldes habían reducido el número de ataques contra tropas de ocupación.
Sin embargo, el número de soldados norteamericanos muertos y de fuerzas de otros países que participan de la coalición indica que noviembre ha sido el mes más sangriento desde que comenzó la guerra, en marzo. Conlas víctimas de ayer se elevó a 105 el número de muertos de la coalición en lo que va de noviembre. Hasta marzo había sido el mes más sangriento, con 91 bajas aliadas. El número de españoles muertos en Irak, en tanto, asciende a 10.




