Gutiérrez prometió fortalecer la dolarización y acordar con el FMI

Decidido respaldo de Washington, que felicitó calurosamente al presidente electo
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26 de noviembre de 2002  

QUITO.- Con un mensaje de tono conciliador, el flamante presidente electo de Ecuador, el ex militar golpista Lucio Gutiérrez, anunció ayer que el suyo será un gobierno de unidad nacional que respetará los derechos humanos y fortalecerá la dolarización, a la vez que adelantó que favorecerá las negociaciones para alcanzar un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) antes de su asunción, el 15 de enero próximo.

Un día después de la segunda vuelta electoral, en la que obtuvo el 54,4% de los votos contra el 45,6% del magnate bananero Alvaro Noboa -escrutada casi la totalidad de los sufragios-, el presidente electo también puso distancia con Hugo Chávez, el mandatario venezolano, y recibió un fuerte respaldo del gobierno de Washington, que lo felicitó calurosamente por su triunfo y expresó su voluntad de cooperar con él "estrechamente".

"Ha sido durísimo ganar la primera vuelta electoral, tal vez mucho más que esta segunda vuelta, pero ahora me toca la tercera, que creo que es la más difícil", dijo Gutiérrez en un mensaje por televisión en el que sostuvo que para que su gobierno sea exitoso necesitará el apoyo de todos los ecuatorianos.

"Mi gobierno será pluralista, de concertación nacional", señaló Gutiérrez, que adelantó respecto de la conformación de su gabinete que el frente económico deberá estar en manos "del sector productivo honesto, que quiera hacer patria de una manera diferente, y el frente social en manos de los movimientos sociales".

En este sentido, Gutiérrez se reunirá hoy con el presidente saliente, Gustavo Noboa (sin parentesco con el candidato derrotado), para iniciar el proceso de transición. El ex militar, que tuvo como aliado político en la campaña al movimiento indigenista Pachakutik, anunció que también se entrevistará con sus dirigentes para delinear el nuevo gobierno.

"Quiero ser un presidente transparente y calmado. Soy un hombre que ama al Ecuador y que vive por los más necesitados de la patria, que actúa con firmeza, pero que respeta los derechos humanos", indicó Gutiérrez, que durante la campaña puso énfasis en la lucha contra la pobreza en su país y contra la corrupción oficial.

De hecho, Gutiérrez recibirá un país con graves problemas económicos, polarizado políticamente y con una compleja agenda internacional, que incluye las relaciones con la vecina Colombia, inmersa en un cruento conflicto interno, y con Estados Unidos, que mantiene en Ecuador una base de operaciones antidrogas.

Más tarde, ante periodistas, Gutiérrez, un ex coronel de 45 años, señaló que "la dolarización se mantendrá porque es una herencia, dolorosa, pero herencia al fin y al cabo". Y agregó que su gobierno tomará sus propias decisiones, en referencia a que los indígenas, sus principales aliados, aún rechazan ese esquema monetario, implantado en marzo de 2000. "No estamos locos para salirnos de la dolarización a esta altura", sentenció.

Tras ser planteada por el ex presidente Jamil Mahuad en diciembre de 1999, un mes antes de ser derrocado por una rebelión indígena y militar apoyada por Gutiérrez, la economía ecuatoriana fue dolarizada a un tipo de cambio de 25.000 sucres, una medida con la que se logró desacelerar la inflación. Tras ese golpe Gutiérrez fue encarcelado, pero se lo amnistió seis meses más tarde.

FMI y Chávez

Respecto del FMI, Gutiérrez dijo que se deberá lograr un acuerdo que no vaya en contra de los intereses y del desarrollo social y económico de Ecuador y planteó que un acuerdo stand by (sujeto a condiciones) por 240 millones de dólares debe definirse antes de su asunción como presidente.

Después de casi un año de contactos, Noboa desistió hace dos meses de continuar negociando con el FMI porque, según dijo, el organismo quería imponer nuevos reajustes y la reducción de salarios en el sector público.

Al referirse a Chávez -a quien con frecuencia se asocia a Gutiérrez por ser ambos militares de izquierda y haber protagonizado intentos golpistas antes de llegar al poder por la vía democrática- el presidente electo dijo que "aunque respeto y admiro al presidente de Venezuela, Chávez es Chávez y Lucio es Lucio. Ni siquiera tengo el gusto de conocerlo personalmente". Y añadió: "Deseo que Chávez no fracase, como deseo que no fracasen los presidentes de la Argentina, Colombia o Estados Unidos".

A pesar de las similitudes entre Gutiérrez y Chávez, sobre el cual Estados Unidos tiene serias reservas, el gobierno de Washington felicitó ayer al presidente electo de Ecuador, según declaró el vocero del departamento de Estado, Charles Barclay.

"Felicitamos al pueblo de Ecuador por un proceso electoral justo y transparente y extendemos nuestras felicitaciones en particular al presidente electo Gutiérrez", sostuvo Barclay, que agregó: "Esperamos cooperar estrechamente con él y con todos los sectores de la sociedad ecuatoriana para seguir reforzando las excelentes relaciones entre nuestros dos países".

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